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México tiene un promedio de baja escolaridad

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México tiene un promedio de escolaridad de 8.4 años de educación formal, según datos de la Secretaría de Educación Pública (SEP); cifra inferior a varios países latinoamericanos como Argentina, Chile, Panamá, Perú, Uruguay, Bolivia, Brasil Cuba.
Según datos de la Fundación para la Implementación, Diseño, Evaluación y Análisis de Políticas Públicas (IDEA), quienes identificaron el promedio de escolaridad, en el 2006, era:

 

 

Los datos presentados por la SEP son todavía más desalentadores al aceptar que el número promedio de grados escolares –que resulta de la división del número de años aprobados por la población de 15 años y más– es de apenas de 8.4 años

La desigualdad no solamente está en comparación con otros países, también se hace patente al interior al comparar la escolaridad promedio de cada entidad federativa:

Según estos datos, con excepción del Distrito Federal y el estado de México, las entidades que han logrado alcanzar los promedios más altos de escolarización se encuentran en la parte norte del país. Estas entidades, que ocupan las primeras 10 posiciones y que están por arriba del promedio nacional, son: Nuevo León, Coahuila, Baja California, Baja California Sur, Sonora, Aguascalientes, Tamaulipas y Sinaloa.

Las entidades con promedios más bajos son Chiapas, Oaxaca y Guerrero, con 6.2, 6.7 y 6.9 años de promedio de escolaridad respectivamente.

Puebla, entidad con más escuelas particulares de educación superior

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En 2010 Puebla se coloca como la entidad que tiene más escuelas privadas de educación superior en el país con 355 escuelas, según los datos de la estadística 911 de la Secretaría de Educación Superior (SEP).

Los reportes de la SEP se clasifican en instituciones y escuelas, considerando que una institución puede estar conformada, a su vez por varias escuelas o que existen únicamente escuelas. Además las instituciones de educación superior están clasificadas por cuatro tipos de sostenimiento: federal, estatal, autónomo y particular.

A nivel general la entidad que tiene más instituciones es el estado de México con 241 instituciones y 381 escuelas, con una matrícula a 309 mil 25 alumnos; seguida por Puebla con 239 instituciones y 462 escuelas, con una matrícula de 189 mil 377 alumnos. En tercera posición está el D.F. con 234 instituciones y 441 escuelas, pero además es la entidad que atiende a la matrícula más grande del país con 484 mil 146 alumnos.

Si se toma como referencia el número de escuelas, la entidad federativa que tiene mayor cantidad es Puebla (462), sitio que había sido ocupado por el Distrito Federal hasta hace unos ciclos escolares. El D.F. es la entidad que concentra la mayor matrícula, seguida por el estado de México, Veracruz y Puebla.

Mientras que los estados que tienen menos escuelas son Baja California Sur y Quintana Roo, ambas con 36 y 48 respectivamente. También ambas entidades con la matrícula más baja del país.

El Distrito Federal tiene 120 escuelas de sostenimiento federal, seguida por Jalisco y Michoacán, ambas con 15 escuelas. En tanto que Colima y Zacatecas sólo tiene 1 escuela con estas características. El D.F., Tamaulipas y Veracruz tienen la matrícula más elevada y Colima la más baja.

El estado de México encabeza la lista de entidades con mayor número de escuelas de sostenimiento estatal con 97, mientras que Puebla tiene 64 escuelas y el estado de Chiapas con 54. En contraparte, el Distrito Federal no cuenta con escuelas de este sostenimiento, mientras Colima sólo tiene 5. El estado de México y Veracruz son las entidades que concentran la mayor matrícula.

El estado de Veracruz cuenta con 106 escuelas de sostenimiento autónomo, seguido por el estado de México y Sinaloa con 49 y 46 escuelas, respectivamente; en tanto que Quintana Roo no tiene escuelas de este sostenimiento. En tanto que el D.F. y el Estado de México concentran la mayor cantidad de alumnos.

Puebla tiene 355 escuelas de sostenimiento particular, 73 más que el Distrito Federal que ocupa la segunda posición con 282 escuelas de ese sostenimiento, seguidos por el estado de México con 223. Las entidades con menos escuelas particulares son Baja California Sur y Colima con 12 y 18 respectivamente. En cuanto a matrícula, la entidad con más alumnos inscritos en este nivel es el D.F., seguido por el estado de México.
Estos datos muestran que a nivel general (todos los sostenimientos), la entidad que tiene más instituciones con más escuelas es el estado de México por cada instituciones hay mil 282 alumnos, mientras que si la distribución se hace por escuelas, entonces la correspondencia es de 811 por escuela.
Siguiendo esta misma lógica, en por Puebla cada institución hay 792 alumnos y por cada escuela hay aproximadamente 410 alumnos.
Para el D.F. las proporciones son: 2 mil 69 alumnos por institución y mil 98 alumnos por escuela.
En Puebla, sólo en el sostenimiento particular se tiene a 31 alumnos por escuela.

 

Los contrastes del SNI en Puebla

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Primera parte

En México sólo 16 de cada 100 académicos (de tiempo completo) pertenecen al Sistema Nacional de Investigadores (SNI). La presión por ser miembros de este sistema tiene que ver no solamente con el reconocimiento y prestigio que da pertenecer al grupo privilegiado de investigadores sino que además los estímulos económicos constituyen una poderosa razón para querer formar parte de él, ya que ellos representan hasta 57 % del ingreso promedio mensual de un científico.

Con la creación del SNI por el Gobierno Federal (Diario Oficial de la Federación el 26 de julio de 1984), se estimuló y diversificó la producción científica en el país, sin embargo también ha generado grandes contrastes y vicios que cada vez son más evidentes.

Ubicación: alta concentración
Desde su creación la mayoría de los investigadores desarrollan sus actividades en instituciones del Distrito Federal (D. F.), tan sólo en ese año representaron el 80.0 % del total. Aunque cada vez más miembros del SNI se encuentran trabajando en instituciones ubicadas en las entidades federativas.

En 2010 el D. F. tiene registrados al 38.40 % y las entidades federativas el 61.60 %.

 

La gran mayoría de los investigadores se concentran en seis estados del país y cinco instituciones públicas de educación superior, tan sólo en 2008, el 40 % se encontraba en el Distrito Federal, seis por ciento en el estado de México, 5.2 en Jalisco y Morelos, 3.7 en Puebla y 3.5 por ciento en Nuevo León.

Alta concentración de población infantil entre 3 y 14 años en Puebla

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En 2008 siete entidades federativas concentraban casi la mitad de la población en edad escolar normativa básica, es decir para cursar preescolar, primaria y secundaria, del país (48.7%): estado de México, Distrito Federal, Veracruz, Jalisco, Puebla, Guanajuato y Chiapas -entidades que también tienen la mayor población del país-; según datos incluidos en el Panorama Educativo de México, Indicadores del Sistema Educativo Nacional 2009 elaborado por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE).

Aunque este dato indicaría que en estas entidades es en donde se debe destinar mayores recursos para atender a la educación básica nacional, este estudio también muestra que las entidades federativas que atienden al mayor número de alumnos en condiciones de vulnerabilidad, 24.4% lo que equivale en números absolutos a 6 240 173 niños, se concentran principalmente en el sur de México: Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Veracruz, Puebla, Tabasco y Yucatán; que viven en condiciones de pobreza y desigualdad. Con esto se demuestra que no se han destinado los recursos suficientes para atender a esta población.

Estas entidades registran, desde hace tiempo, las mayores tasas de rezago educativo a nivel nacional. En 2008 el estado de México concentraba la mayor población en edad escolar básica (3.4 millones), lo que equivale a 13.3% de esta población a nivel nacional. Mientras que los estados de Veracruz, Jalisco y Distrito Federal contaban con menos de 2 millones de niños cada uno (1.7, 1.7 y 1.6 millones, respectivamente).

Puebla, Guanajuato, Chiapas y Michoacán con población escolar básica entre 1 y 1.5 millones.

Esta situación no parece tener una tendencia diferente, pues según las proyecciones, para el 2020, hechas por el Consejo Nacional de Población (CONAPO). Puebla se seguirá manteniendo como una de las entidades con mayor concentración de población infantil, como se aprecia en la gráfica:

 

En el extremo opuesto se encuentran los estados de Baja California Sur, Colima y Campeche con menos de 200 mil niños entre los 3 y 14 años.

De 2007 a 2008 ocho entidades presentaron tasas de crecimiento negativas con valores inferiores a -2% de la población en edad de 3 a 14 años: Michoacán, Oaxaca, Guerrero, Zacatecas, Distrito Federal, Sinaloa, Veracruz y Nayarit.

Según las estimaciones hechas para el periodo 2008-2020 Guerrero, Michoacán, Zacatecas y Oaxaca presentarán las tasas de crecimiento más negativas cercanas, para acercarse al -3%, es decir que estas entidades tenderán a reducir su población en edad de cursar el preescolar, la primaria y la secundaria.

Una de las principales causas a la que obedece este fenómeno, a excepción del Distrito Federal es la emigración internacional, señala el INEE retomando información de CONAPO, 2006.

Uno de cada diez obtendrá una plaza docente de primaria en Puebla

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Este domingo 18 de julio se realizó, en casi todo el país, el Examen Nacional de Conocimientos y Habilidades Docentes 2010-2011, de educación básica. Las únicas entidades en las que no se llevó a cabo el concurso fueron Michoacán y Oaxaca.

En 29 estados del país y en el Distrito Federal se habilitaron un total de 314 sedes para realizar el examen (ubicadas en las capitales de las entidades).

Este concurso se presenta por tercer año consecutivo y la convocatoria es lanzada por la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

Se elaboraron 23 exámenes diferentes, los cuales corresponden a las plazas concursadas: para docentes de educación inicial y preescolar generales, preescolar indígena, primaria general, primaria indígena, telesecundaria y educación especial.

A nivel nacional, se presentaron al examen 145 mil 865 aspirantes, cifra que representa 96 % del total de los inscritos a esta convocatoria

Según estos datos, a nivel nacional sólo uno de cada cuatro que presentaron el examen obtendrá una plaza docente de base.

En primaria pública se ofertaron, en total, 22 mil 546 plazas-jornadas y 119 mil horas-semana-mes. En Puebla, en este mismo nivel, se registraron mil 685 aspirantes, de los cuales sólo 175 obtendrán una plaza, lo que equivale a decir que uno de cada diez aspirantes logrará su objetivo de obtener el puesto que busca.

Puebla registró 13 mil solicitudes aceptadas, por lo cual es la segunda entidad en el país con mayor demanda, sólo después del Distrito Federal.

Según la convocatoria los resultados se publicarán en la página www.concursonacionalalianza.org el domingo 25 de julio. Éstos se presentarán por modalidad de convocatoria, por entidad federativa, tipo de plaza, con el puntaje global y desglosado para cada una de las cuatro áreas que evalúa el examen: dominio de contenidos curriculares, competencias didácticas, habilidades intelectuales específicas y normatividad, gestión y ética docente.

Padrón de maestros, un asunto ampliamente discutido

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En estos últimos días el tema educativo se ha visto envuelto por la discusión en torno al padrón de maestros que la Secretaría de Educación Pública (SEP) entregó a la Cámara de Diputados el 30 de junio.

La discusión se ha polarizado entre las instituciones oficiales, quienes magnifican la importancia de la información entregada, y aquellos que hacen énfasis en la insuficiencia y la incongruencia de los datos entregados.

El padrón que la SEP integró con información de las entidades federativas apenas es un primer paso, que no es suficiente y sí que sienta las bases para llegar a conocer los datos de los maestros de educación básica, un aspecto tan elemental que ni siquiera tendría que estar a discusión. Ese documento es el resultado de la presión de organizaciones sociales, de académicos, de periodistas e incluso de algunos maestros; que tiene una clara intención de mermar la opacidad del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

En el artículo 9, fracción IV, del Decreto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2010, se estableció que la SEP y los estados dieran a conocer el número y el tipo de las plazas (docentes, administrativas y directivas), así como el número de trabajadores comisionados por centro de trabajo, señalando el objetivo de tal comisión, su duración y el pago que reciben por concepto de servicios personales; una auditoría al Fondo de Aportaciones a la Educación Básica (FAEB).

En este sentido, debe señalarse que la SEP cumplió con el encargo, aunque lo hizo como para entregar la tarea, que además efectivamente se pueden encontrar varias inconsistencias como las señaladas por la asociación Mexicanos Primero, que este 14 de julio dió a conocer en un documento llamado «Registro de maestros: hallazgos principales», los aspectos más relevantes que encontraron en el padrón de maestros:

Todas las entidades federativas sin excepción resultan con más plazas pagadas que las autorizadas, es decir, se gasta lo mismo pero se fragmentan las plazas.

En Coahuila hay más de 44 mil trabajadores con RFCs erróneos; es decir, es obligación de las autoridades no dar un pago si el RFC no es preciso; sin embargo, se dieron estos pagos.

En el Distrito Federal a más de 33 mil trabajadores se dieron estos pagos, a pesar de que su registro debiera mantenerse impecable, pues nunca salió de la esfera de la responsabilidad directa de la SEP.

Existe un gran desorden en Tamaulipas sobre centros de trabajo inexistentes y en Veracruz en cuanto a centros de trabajo clausurados. Existen plazas inexistentes en Coahuila y Tabasco.

Hay maestros teletransportados que están en dos entidades simultáneamente que son incompatibles geográficamente para ser atendidas, de los cuales una tercera parte tienen un pie en el Distrito Federal.

Hay 10 mil comisionados, unos con comisiones sindicales, otros con comisiones educativas, directivas, administrativas; el subregistro de comisionados es notable.

En Jalisco hay 487 comisionados en una única plaza.

Durango presentó información diciendo que no tiene un solo comisionado cuando hay forma de comprobar que sí los hay.

Son alrededor de 880 mil, entre el millón 100 maestros, pagados por el FAEB

Además, esa misma organización, señaló que le faltan los siguientes datos:

  • Sobre identidad

    • CURP (ya que sólo Guanajuato y Oaxaca lo incluyeron),
    • sexo,
    • fecha y lugar de nacimiento,
    • nacionalidad,
    • domicilio,
  • Sobre desempeño
    • desempeño en el concurso de oposición ENAMS,
    • asistencia,
    • resultados educativos de sus alumnos,
    • premios y estímulos recibidos,
    • infracciones registradas,
  • Sobre formación
    • grado académico alcanzado,
    • capacitaciones
    • cursos de actualización realizados
    • especialidades
    • idiomas que manejan
  • Sobre situación laboral
    • tipo de nombramiento
    • antigüedad
    • formas de ingreso

Pese a todo esto, no se debe perder de vista que es la primera aproximación que se tiene sobre cuántos maestros hay, donde están y cuánto ganan.

No se trata de conformarse con tal información, aunque hay que recordar que, debido a la «federalización» los estados no están obligados a entregar a la SEP las nóminas de sus sistemas educativos, particularmente de aquellos que dependen de fondos estatales. En esos casos, la presión que se ejerza debe venir del ámbito local.

Investigación científica en México

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Según datos dados a conocer en abril de este año por el director general del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Enrique Villa Rivera, México aún no pasa del 0.4 % del producto interno bruto (PIB) destinado a la investigación y el desarrollo tecnológico. Uno de los porcentajes más bajos de los países pertenecientes a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Uno de los temas centrales que explica el por qué México se ha quedado estancado, respecto a otros países en desarrollo científico, es el porcentaje de dinero que gasta en su educación superior y en la formación de científicos y tecnólogos, además de que en este país no ha sido planificado el crecimiento de investigadores, como se observaba en las notas anteriores del “Perfil del SNI en Puebla”.

Para tratar de ejemplificar esto, se toma el caso de la influenza AH1N1. Durante algún tiempo se dijo que la enfermedad se generó en México y hasta recibimos reconocimientos por la forma correcta de tratar la enfermedad (según autoridades nacionales); sin embargo a varios meses del brote de la enfermedad, algunos países están ya en condiciones de aplicar la vacuna a sus ciudadanos. Mientras que México ha tenido que ejercer presión internacional para obtener vacunas.

Según lo mencionado en los medios, se empezará a vacunar a trabajadores del sector salud y un millón de ciudadanos en diciembre de este año y se prevé que para febrero próximo se tendrán el resto de vacunas que originalmente se habían planteado.

Se puede observar en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI) que una de las áreas menos atendidas es la de medicina y ciencias de la salud.

Considerando las áreas 3 de medicina y ciencias de la salud y 2 que incluye las disciplinas de Biofísica, Biología Celular, Biología Molecular, Bioquímica, Farmacología, Fisiología Humana, Genética, Inmunología, Medicina Clínica, Microbiología, Tecnología de la alimentación y Virología, del SIN; apenas se contabilizan 168 investigadores de un padrón de 15 mil, lo que equivale a decir que de cada 100 investigadores 1 se dedica a estas áreas en mención.

Los países del mundo han demostrado que, a pesar de que se consideró que en México se originó el virus, en el desarrollo de la vacuna impera la lógica de primero nosotros. Mientras que México no ha sido capaz de tener una comunidad científica y tecnológica suficiente para generar conocimiento y aplicaciones prácticas para defender sus propios intereses.

Continuando con el tema del SNI y agregado a lo anterior, hay que subrayar que sigue persistiendo el centralismo. No es casualidad que la mayor cantidad de investigadores se encuentren en el Distrito Federal (44 de 168), mientras que en el estado de Puebla tan sólo hay 6 y que en Baja California Sur y Quintana Roo no se cuente con algún investigador en el área 3.

Algunas de las conclusiones inminentes después de ver estos datos son: que el país necesita la formación de científicos como una política de Estado, que como tal se sostenga a lo largo de los años, es decir que sea sistemática. Se necesita una formación de científicos en los temas más importantes del país.

Un programa a largo plazo que pueda planificar con claridad que se necesitan científicos en genética, por ejemplo, o los suficientes biólogos y médicos para que temas como el control de nuevos virus, brotes epidemiólogos, etc., se tengan cubiertos.

Hace falta además que, en esta política de Estado, se redistribuya regionalmente las oportunidades y que no se sigan concentrando en el Distrito Federal.

La epidemia de la obesidad en México

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Hace algunos días recibí una presentación titulada “La epidemia de la obesidad en México”, referente a los problemas a los que niños y adultos están expuestos, debido a la obesidad. Se refiere a los factores que ocasionan esta epidemia, cómo se fomenta en las escuelas y algunas recomendaciones para enfrentarla.

Este trabajo es el producto de un estudio realizado con 230 niños de tercero y cuarto grado de primarias en el Distrito Federal, pero que bien puede reproducir lo ocurrido en otras partes del país. La presentación es elaborada por El Poder de Consumidor, organismo de la sociedad civil que se encarga de denunciar anomalías en la elaboración de productos, programas dañinos para la salud, anomalías en propagandas, entre otros, además de dar a conocer información sobre avances científicos sobre el daño o el beneficio de algunos alimentos. A continuación se reproduce:

¿Cuál es el destino de la educación privada laica?

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La Asociación Nacional de Escuelas Particulares en la República Mexicana (ANEP), señala que el actual sistema tributario –que se tiene desde el gobierno de Vicente Fox– beneficia únicamente a las instituciones religiosas.

La puesta en marcha del impuesto empresarial de tasa única (IETU), sólo favorece a las escuelas religiosas ya que ellas pudieron convertirse en donatarias, así que prefirieron cambiar a esta categoría para que los ingresos que obtienen de la escuela pueda ser conservado en la organización religiosa, de esta manera la organización religiosa sigue sin pagar impuestos.

Según la Ley del Impuesto Empresarial a Tasa Única, de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público las personas exentas de este impuesto son:

Se eximen del pago del impuesto empresarial a tasa única los ingresos percibidos por personas que no realizan actividades tendientes a obtener utilidades sino actividades con fines distintos a los lucrativos, como son, entre otros: Las asociaciones o sociedades civiles organizadas con fines científicos, políticos, religiosos y culturales, a excepción de aquellas que proporcionen servicios con instalaciones deportivas cuando el valor de éstas represente más de 25% del valor total de las instalaciones.

Las escuelas privadas laicas no pueden apelar a estos criterios de excepción y por ello no se pueden volver donatarias.

La misma asociación agrega algunos datos interesantes: señala que estamos viviendo la “peor crisis del sistema educativo privado” en dos décadas.

De continuar con esta tendencia se está anunciando la desaparición de las escuelas privadas laicas (comunicado ANEP “Crónica de una muerte anunciada. La extinción de la educación laica en México”).

Como efecto de la crisis económica, las escuelas privadas perderán (en el ciclo escolar 2009-2010) alrededor de 450 mil alumnos de educación básica.

Entre 400 y 500 planteles cerrarán o suspenderán temporalmente sus servicios y esto traerá como consecuencia que alrededor de mil 500 maestros y empleados se quedarán sin trabajo.

Ya existe una cartera vencida con cerca de 400 mil padres de familia en los planteles de enseñanza básica. Los adeudos por cada familia oscilan entre 10 mil y 15 mil pesos.

La baja de alumnos en los planteles privados será sobre todo a las escuelas primarias. Únicamente en el Distrito Federal, se calcula que 300 planteles no iniciarán clases en agosto, ya que son las que han solicitado una suspensión temporal para no perder el Registro de Validez Oficial (REVOE).

Un fenómeno que se ha visto incrementado a partir del año anterior es la atomización, es decir que no ha crecido el número de alumnos que asisten a escuelas privadas pero si ha aumentado la cantidad de escuelas. Para tener una visión de lo que ello significa basta señalar que en el país se ha duplicado en el número de planteles en los últimos tres años.

Según los datos de la asociación las zonas en donde el cierre de escuelas y el traslado de alumnos de escuelas privadas a públicas será más grave en el Distrito Federal, Guadalajara, Mérida, Monterrey y el estado de México.

Puebla, quinto lugar en el país con población en edad escolar básica

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A pesar de que en México la población en edad escolar para asistir a la educación básica (3-14 años) ha disminuido desde 2005, hay entidades que siguen presentando una gran cantidad de niños en este rango de edad, entre las que destaca Puebla, según datos del Panorama Educativo 2008, publicado por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE).

Según el estudio, en 2007 la población de 3 a 14 años, edad en la que deben estar inscritos en preescolar, primaria o secundaria (educación básica), representaba 24.5% de la población nacional (con una cantidad de 25 millones 899 mil 056 niños), y según las proyecciones del Consejo Nacional de Población (Conapo) se estima que para 2020 la población disminuya a 18.6% (21 millones 515 mil 452 niños).

El nivel que concentra a la mayoría de los niños es el de primaria (6-11 años), quienes representan poco más de la mitad de la población en edad escolar básica, seguido por los de secundaria y preescolar.

El estudio señala que la población total en México se mantuvo en crecimiento desde mediados de los años cuarenta y hasta la década de los setenta, cuando alcanzó su máximo histórico con una tasa de crecimiento de 3.4%. De 1974 a 2000 se inició una fase de desaceleración.

Entre 2000 y 2005 la tasa de crecimiento media anual de la población era de 1%. En el 2007 la población nacional era de 105 millones 790 mil 725 mexicanos, lo que significó una tasa de crecimiento media anual de 0.9% con respecto de 2006.

La población infantil (0-14 años), a partir del año 2000, inició su disminución al pasar de 33 millones 241 mil 843 niños a 31 millones 739 mil 142 en 2007, lo que significa 1 millón 502 mil 701 niños menos. En 2007 los niños en edad escolar básica representaban 24.5% de la población nacional, el mayor número corresponde al grupo en edad de cursar la primaria (12.5%).

Se estima que en el año 2020 la población en edad escolar básica representará sólo 18.6% de la población total nacional (21 millones 515 mil 452 niños), es decir, menos de una quinta parte de la población nacional.

En 2007 un poco menos de 26 millones de niñas y niños debieron estar asistiendo a la escuela, en cualquiera de los tres niveles: preescolar, primaria o secundaria. Sin embargo, según datos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), en el ciclo escolar 2007-2008 se encontraban inscritos 25 millones 066 mil 522 niños, es decir, el 3.4% de este grupo de edad no asistía a la escuela.

A pesar de las tendencias nacionales, el cambio demográfico, ha sido diferente entre grupos sociales y entidades federativas del país, de manera que aquellas entidades de mayor pobreza y marginación son las que enfrentan en general los mayores rezagos.

En 2007 siete entidades federativas concentraban casi la mitad de la población del país de 3 a 14 años (48.7%): estado de México, Distrito Federal, Veracruz, Jalisco, Puebla, Guanajuato y Chiapas. Estas entidades también tienen la mayor población del país.

De acuerdo con diversas investigaciones del INEE, las entidades federativas que atienden el mayor número de alumnos en condiciones de vulnerabilidad se concentran en Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Veracruz y Puebla, por lo que al menos 24.6% de la población en edad escolar básica, en 2007, vivía en las entidades de mayor pobreza y rezago social (6 millones 366 mil 551 niños).

En el ciclo escolar 2006-2007 estas mismas entidades registraron las mayores tasas de rezago educativo a nivel nacional.

En la última década la población mexicana, a pesar de tener una población joven, ha comenzado un proceso de envejecimiento. De 2007 a 2020 se estima (Conapo) que la población presente una tasa de crecimiento anual de 0.7% a nivel nacional y de -1.4% para la población en edad escolar básica (3-14 años), destacándose el grupo de edad 6 a 11 años.