Archiv para marzo, 2012

¿No quieren o no pueden estudiar?

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Ser joven en México no es tan grato como se piensa, según lo expresaron los jóvenes encuestados por el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED). Advierten que dejaron el estudio por la necesidad de ejercer una actividad económica. Trabajar y estudiar parece un lujo alcanzable sólo por pocas personas en este país, ya que uno de los principales problemas señalado constantemente por este sector de la población es la dificultad para acceder al campo laboral o contratarse en un empleo digno.

La Encuesta Nacional Sobre Discriminación en México dirigida a jóvenes (Enadis 2010) y cuyos resultados fueron presentados este mes de marzo, pretende obtener resultados estadísticamente significativos que permitan hacer diferenciaciones entre regiones del país.

Fuente: Enadis, 2010

Llama la atención que en el tema de los jóvenes que no estudian ni trabajan, a pesar de que muchos de los encuestados enfrentan esta condición, miran ese problema apropiándose del discurso que pretende culparlos de su propia desocupación.

A pregunta explícita (abierta, la gráfica sólo presenta los resultados más representativos) enunciada de la siguiente manera: En México hay jóvenes que no estudian ni trabajan. Usted piensa que esto se debe a que…

Fuente: Enadis, 2010

La respuesta de que no estudian ni trabajan porque no quieren hacerlo alcanza 36% de la población en México; 18.1% considera que es porque no pueden hacerlo, 19.4% piensa que no lo hacen por ambas razones, 12.6% opina que es porque no pudieron estudiar o no les dan trabajo.

Estos resultados si se miran desde los grupos de edad, se encuentra que:

Fuente: Enadis, 2010

Entre 34 y 39% de la población distribuida por edades opina que los jóvenes  no estudian ni trabajan es porque no quieren. La opinión de que no pueden hacerlo o ambas (no pueden ni quieren) es muy pareja entre las personas jóvenes (de 12 a 29) y adultos (de 30 a 59 años).

Las respuestas por región geográfica arrojan que:

Fuente: Enadis, 2010

En Durango-San Luis Potosí-Zacatecas más personas piensan que los jóvenes no trabajan ni estudian porque no quieren hacerlo; siguen las regiones de Colima- Jalisco-Michoacán-Nayarit y Distrito Federal-Estado de México. La región donde más personas opinan que se debe a que no pueden hacerlo es Aguascalientes-Guanajuato-Querétaro. La región en que más personas respondieron que no quieren hacerlo y no pueden hacerlo es Chiapas-Guerrero-Oaxaca. Por último, la región donde más se considera que las y los jóvenes no pudieron estudiar y no les dan trabajo es Baja California-Baja California Sur.

En la zona metropolitana, en la que se encuentra el estado de Puebla, las respuestas fueron:

Fuente: Enadis, 2010

En Querétaro, más de la mitad de la población piensa que no estudian ni trabajan porque no quieren hacerlo. Las zonas metropolitanas de Tijuana, Torreón y Monterrey son las que presentan mayor porcentaje de la población opinan que no pudieron estudiar o no les dan trabajo. En tanto que en Puebla-Tlaxcala el 36.5% opina que no quieren hacerlo y el 10% que no pudieron hacerlo o no les dan trabajo.

Nativos digitales, nacidos después de 1980

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Pese a no ser accesible a todos por igual, la tecnología de la información y las comunicaciones tiene una importancia especial en las vidas de quienes han nacido después de 1980; con frecuencia llamados “nativos digitales” por haber nacido cuando ya existía la tecnología digital (que comenzó a desarrollarse con fuerza en 1978, por lo que los nacidos después de esa fecha y que tuvieron a su alcance en el hogar, establecimientos de estudio y de recreación computadoras o celulares, son considerados en esa categoría); estos jóvenes emplean la tecnología en la mayoría de los ámbitos de su vida: en el aula, en la calle y en el hogar.

Los jóvenes del mundo entero se sirven de la tecnología de la información y las comunicaciones para mejorar la vida. Ellas pueden emplearse para prevenir la violencia. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), en su informe anual Estado mundial de la infancia 2012: las niñas y los niños en un mundo urbano, menciona que es todo un desafío aminorar la “brecha digital” que separa a los que disponen de medios tecnológicos de los que no, pero también lo es garantizar la integridad física y psicológica de la infancia y los jóvenes frente a la explotación online, el ciberacoso, las invasiones de la privacidad y la adicción a internet.

Ejemplos en el mundo que utilizan la tecnología

La UNICEF destaca las campañas ¡Recuperemos la tecnología! que se sirven de medios tecnológicos para fomentar la concienciación sobre la violencia contra las mujeres. La campaña dura 16 días de activismo contra la violencia basada en el género (del 25 de noviembre al 10 de diciembre), en ella se anima a las personas –especialmente a niñas y mujeres– a emplear teléfonos móviles, cámaras digitales, sitios web y blogs para protestar contra la violencia de género. En 2009, esta campaña operaba en 24 países y 12 idiomas, difundiendo su mensaje por medio de podcasts en Malasia, de tweets en México y de foros en el Brasil.

Otro ejemplo es la asociación juvenil Amagezi Gemaanyi de Uganda, organización no gubernamental que emplea medios tecnológicos para empoderar a niños, niñas y jóvenes de los barrios de tugurios de Kampala. Además de aprender contabilidad y marketing, en el estudio alimentado con energía solar del centro comunitario de Nabulagala se enseña a jóvenes de entre 12 y 25 años a manejar equipos profesionales de sonido y programas informáticos de grabación. Una de las iniciativas de su programa de actividades extraescolares consiste en enseñar a niños y niñas a emplear la fotografía e imágenes grabadas para relatar sus propias historias y concienciar acerca de su situación.

Algunos de los riesgos

A pesar de que estas tecnologías se pueden emplear en programas y/o proyectos como los mencionados, también hay que estar muy al pendientes. El pasado 12 de marzo, el diputado Rodrigo Pérez- Alonso González denunció que 3.8 casos de delitos cibernéticos por día se cometen en México, lo cual ubica a nuestro país en el primer lugar a nivel mundial en cuanto a la incidencia de este tipo de violaciones a la ley.

Por esta razón se ha propuesto una iniciativa de ley que busca proteger los datos personales de los niños y adolescentes mexicanos, los cuales son solicitados al abrir cuentas de correo electrónico en redes sociales, registros electrónicos, bases de datos o cualquier medio de recopilación de información en internet.

Pérez-Alonso enlistó los delitos más frecuentes en la red: la pornografía infantil, la trata de personas, el espionaje y el robo de información confidencial.

Desventajas educativas en el mundo: Unicef

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La Convención sobre los Derechos del Niño establece el derecho a la educación a partir de la igualdad de oportunidades. Obliga a los Estados a hacer posible “que todos los niños dispongan y tengan acceso” a la educación primaria obligatoria y gratuita y a poder optar por la enseñanza secundaria, incluida la formación profesional (Artículo 28). También obliga a los Estados a propiciar a los niños “oportunidades apropiadas, en condiciones de igualdad, de participar en la vida cultural, artística, recreativa y de esparcimiento”.

Sin embargo, las condiciones de pobreza, desnutrición y marginación social que enfrentan millones de niños y adolescentes que habitan zonas urbanas en el mundo generan serias desventajas educativas; según da a conocer el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), en su reporte anual sobre el Estado mundial de la infancia 2012: las niñas y los niños en un mundo urbano.

Entre la información más destacada advierte que al menos 200 millones de menores de cinco años no alcanzan su potencial de desarrollo cognitivo y 67 millones en edad de cursar la educación primaria no acuden a las aulas.

La UNICEF menciona que el 43% de los niños que habitan el planeta –estimados en mil 200 millones menores de 19 años– viven en zonas urbanas, y las proyecciones muestran que para el año 2050, siete de cada 10 personas vivirán en un contexto urbano.

Los niños que crecen en la pobreza no acceden a la educación, sobre todo en zonas donde hay pocas escuelas públicas o no hay. El estudio señala que no es raro que las familias tengan que decidir entre pagar para que sus hijos asistan a escuelas privadas sobrepobladas y de mala calidad, o retirarlos definitivamente.}

Una parte importante del estudio señala que las condiciones de infraestructura son importantes, ya que ella es uno de los principales factores que atentan contra la calidad de la educación, como el hacinamiento en las aulas, la falta de instalaciones apropiadas, así como el acceso a sanitarios en buen estado.

No basta garantizar el acceso y permanencia en el sistema educativo, porque muchos de los jóvenes de escasos recursos que logran concluir su formación no ven recompensados con trabajos satisfactorios sus esfuerzos por educarse. A esto hay que agregarle que demasiados jóvenes en el mundo entero, se hallan ociosos, sin estudio ni trabajo.

Se observa que en casi todos los países se ha logrado el acceso universal a la educación primaria, incluso en muchos casos éste es gratuito; sin embargo los costos adicionales que deben afrontar las familias, como compra de uniformes o materiales escolares, muchas veces impide que los niños estudien.

Fuente: UNICEF 2012

Los grupos más vulnerables a estas condiciones son los niños que viven o trabajan en las calles, migrantes, hijos de refugiados o desplazados dentro de su propio país. Y nuevamente, los más afectados son los ya marginados a causa de la pobreza, el género, el origen étnico u otros factores. Los niños de familias con bajos ingresos que habitan en barrios pobres de las ciudades son quienes menos probabilidades tienen de asistir a la escuela.

Prioridad a ciencia y tecnología

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Dar mayor prioridad gubernamental a la ciencia y la tecnología (CT), así como aumentar la inversión correspondiente, son los dos últimos aspectos que Arturo Menchaca Rocha, presidente de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), aborda en las recomendaciones para el futuro presidente de México: El único camino hacia el desarrollo de México pasa por el conocimiento. Recomendaciones para el futuro Presidente de México.

El actual sexenio es el que menos ha atendido a la ciencia y la tecnología, relegándolo a un subtema de economía competitiva y generación de empleos. Además de que en la reestructuración de la Secretaría de Educación Pública (SEP), en 2005, se eliminó la Subsecretaría de Educación e Investigación Tecnológica, entre otras acciones para eliminar este tema.

Tercera propuesta:

La tercera premisa es que un verdadero cambio en CyT en México no se puede lograr sin darles una ubicación más preponderante en el organigrama del Poder Ejecutivo de la Unión, instituyendo una Secretaría de Estado para este ramo, como han hecho varios países del orbe, como Brasil, Argentina, Uruguay, España, Venezuela y Cuba, entre otros. Esta nueva Secretaría debe elevar a nivel subsecretarial el fomento a la formación de recursos humanos de alto nivel, así como retomar las problemáticas asociadas al fomento de investigación científica, incluyendo al SNI, en otra subsecretaría. También se debe reconocer, en un nivel subsecretarial independiente, las importantes diferencias que existen entre la investigación tecnológica, por un lado, y la innovación y la competitividad, por el otro. Por lo expuesto anteriormente, algunas de estas subsecretarías deberían tener una estrecha colaboración con las Subsecretarías de Educación Media y Superior de la SEP, mientras las otras lo harían con las secretarías consumidoras de tecnología (SEDENA, SEMAR, SE, SSP, SCT, SEMARNAT, SENER y Salud), así como con los Gobiernos de los Estados.

La mayor inversión en ciencia y tecnología es el cuarto tema central en las recomendaciones. Ella se basa en el reconocimiento de que en las últimas 3 décadas la inversión en CT como el porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB), se ha mantenido estancada en 0.35% (+ 0.05%)

Lo que coloca a México entre los dos últimos lugares de la OCDE; por lo que este organismo recomienda hacer “un reconocimiento político sobre la importancia de las inversiones relacionadas con la generación de conocimiento, que se refleje en un financiamiento apropiado”. Sin embargo las variables económicas muestran que, más que estancados, hay muestras claras de que retrocedemos. Por ejemplo, el índice de cobertura tecnológica de México (cociente entre lo que exportamos sobre el volumen global de las transacciones) ha disminuido de 0.24 a 0.04 en la última década. Es decir, tratándose de tecnología, hoy compramos el 96% y vendemos el 4%.

Cuarta propuesta:

La cuarta premisa es que, para ganar hay que invertir. Así, un cambio que verdaderamente impacte en la economía mexicana debe considerar el alejamiento de las políticas de IPCYT de los últimos regímenes presidenciales, haciendo caso a las recomendaciones nacionales e internacionales sobre este punto. Concretamente, se propone incrementar la IPCYT hasta llegar al 1% del PIB, como establece la Ley de Ciencia y Tecnología (Enlace 1). Si la pregunta es ¿en qué se invertirían esos recursos? la respuesta está en cada uno de las tres propuestas anteriores: lograr una mejor educación científica y tecnológica ligada a la investigación y a la educación superior, duplicar la producción de graduados con doctorado aumentando su contratación y construyendo con ellos los nuevos centros de investigación científica y tecnológica que requiere el desarrollo económico del país, y canalizando los recursos necesarios para becas y proyectos a través de la creación de una Secretaría de Ciencia y Tecnología.

Doctorado como sacarse lotería, cuestión de probabilidades

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Incrementar la producción y la calidad de los recursos humanos del más alto nivel para Ciencia y Tecnología, es el segundo punto que Arturo Menchaca Rocha, presidente de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), revisa para hacer recomendaciones para el futuro presidente de México: El único camino hacia el desarrollo de México pasa por el conocimiento. Recomendaciones para el futuro Presidente de México.

El autor empieza por señalar el bajo número de investigadores científicos y tecnólogos con que cuenta este país, así como la baja velocidad a la que esta comunidad se reproducen. Revisa las cifras que muestran que se otorgan cerca de 3,000 doctorados al año en México.

Este dato equivale a que sólo uno de cada 10,000 jóvenes llega al nivel más alto de educación, probabilidad que tristemente coincide con aquella de ganarse la lotería.

Uno de los retos es pasar de un doctorado por cada 100 estudiantes de licenciatura, a dos. El otro consiste en procurar la contratación de esos egresados, para evitar pérdidas y fuga de cerebros.

La solución de este problema no es exclusiva del Estado, debiendo participar cada vez más la Iniciativa Privada (IP). Sin embargo, datos de la OCDE muestran claramente que la IP mexicana tiene poco interés en la innovación y la generación de nuevas tecnologías.

En consecuencia, la IP no representa una fuente importante de empleo para recursos humanos con doctorado. Aunado a esto, se observa que la política actual del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), con un congelamiento de plazas de investigadores y si se considera que los datos del SNI muestran que sólo hay un crecimiento anual de mil investigadores, eso deja fuera a dos mil que seguramente no están contratados como investigadores.

Segunda propuesta:

Nuestra segunda premisa es que el país requiere urgentemente de la creación de nuevos polos de desarrollo tecnológico, con sus respectivos centros de investigación públicos y privados. El objetivo es dar un mayor acceso a la empresa mexicana a las nuevas tecnologías, a nivel regional y nacional. Sin embargo, esta visión de un México triunfador resulta inviable en el corto plazo si no se prevé la producción de los recursos humanos en los niveles más altos (maestría y doctorado), por el tiempo que esto último requiere (2-6 años). Un gobierno que aspire a hacer un cambio efectivo en este rubro, debe iniciar por incrementar la oferta educativa en los niveles medio y superior, adaptándola a la realidad poblacional actual del país. No menos importante, atendiendo a recomendaciones nacionales e internacionales, se debe enfrentar con mayor eficiencia la formación de esa fuerza de trabajo altamente calificada, es decir, maestría y doctorado. Este nivel educativo, para ser de calidad, debe estar íntimamente ligado a la investigación científica y tecnológica.

Recomendaciones al próximo presidente

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Arturo Menchaca Rocha, presidente de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), aborda asuntos medulares de la educación en México y hace una serie de recomendaciones para el futuro presidente de México, que se pueden leer en su documento: El único camino hacia el desarrollo de México pasa por el conocimiento. Recomendaciones para el futuro Presidente de México.

Estas recomendaciones se sintetizan en cuatro aspectos fundamentales: 1) mejorar la calidad de la educación básica en ciencia, 2) incrementar la producción y la calidad de los recursos humanos del más alto nivel para Ciencia y Tecnología, 3) dar mayor prioridad gubernamental a ese sector, y 4) aumentar la inversión correspondiente.

En el primer punto: la calidad en educación básica, Menchaca señala que es un tema que ha sido muchas veces tratado y se han tenido algunos “logros” al respecto: por ejemplo México es el país de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que hoy destina la mayor fracción del gasto público a ello (Fig. 1). Se ha alcanzado una cobertura casi total en el nivel básico (Fig. 2).

El siguiente paso, señala el autor, es aumentar la calidad de esa educación. Es alarmante que México ocupe el penúltimo lugar en la escala PISA en ciencia (Fig. 3).

Algo que resulta evidente es que una educación primaria y secundaria de mala calidad impacta gravemente en los ciclos educativos superiores, además de que limitan seriamente la competitividad tecnológica.

Los esfuerzos que se han realizado, han sido aislados e insuficiente, así que atacar este asunto de raíz requiere una nueva visión de la educación básica, que ponga un mayor énfasis en el razonamiento y menos en la memorización.

La propuesta que lanza Menchaca a ese primer punto es la siguiente:

La primera premisa es que una población educada, especialmente en ciencia, es prerrequisito fundamental para aspirar a un desarrollo científico-tecnológico propio. Tratándose del mayor proveedor de este servicio, corresponde al sector público enfrentar el problema con una visión de Estado. Un gobierno que quiera tener un impacto mayor en la calidad educativa debe implementar un programa agresivo para mejorar la situación actual. La experiencia de la AMC en el tema indica que se requiere iniciar por la educación misma de los profesores, revisando los programas desde el nivel de la educación Normal. Se requiere, así mismo, implementar un sistema efectivo e independiente de certificación permanente de los maestros, a escala nacional, estimulando la excelencia en la enseñanza.