Archiv para noviembre, 2011

46 de cada 100 alumnos para preparatoria

.

Sólo 46 de cada 100 alumnos en condiciones de ingresar a la preparatoria

De 46 de cada 100 alumnos que empiezan la primera están en condiciones de poder ingresar al nivel medio superior, según los datos a conocer por la Fundación Mexicanos Primero en su estudio llamado Metas. Estado de la Educación en México 2011, que es la continuación de los reportes anteriores de la misma organización: Brechas (2009) y Contra la pared (2010).

Los datos y las cifras dadas a conocer en el estudio, muestran un diferencial negativo en aprovechamiento educativo con respecto a naciones desarrolladas; aunque lo más alarmante es reconocer también hay países que, partiendo de una condición más limitada que la de México en cuanto a tradición educativa, volumen de servicios o incluso inversión económica efectiva, están superando los resultados de este país.

Según un seguimiento dinámico de una generación se obtiene que, partiendo de todo el grupo que comenzó la primaria en el ciclo 1999-2000 se presenta cuántos de ellos pudieron llegar al bachillerato para el ciclo 2009-2010. Sólo la inscripción a primaria es casi universal, pero la frecuencia en que se producen la repetición y el abandono son alarmantes. No es ni la mitad siquiera de cada generación la que comienza el bachillerato

Generaciones heridas: Trayectorias durante once ciclos consecutivos de la cohorte 1999/2000

Fuente: Mexicanos Primero

En este estudio se hace una crítica a los datos dados a conocer en el 5º Informe de Gobierno de Felipe Calderón, que aseveran que todos van a la primaria y dos de cada tres jóvenes están en bachillerato. Según los datos presentados por el presidente, hay un reconocimiento mínimo —en una nota al pie— de que las cifras no son propiamente la situación de los niños reales, sino que se construyen cruzando las estimaciones de población en la edad correspondiente y los registros de matrícula, con lo que se producen anomalías como coberturas mayores al cien por ciento.

A pesar de la nota que aparece en el informe de gobierno, al lado de la mención de cobertura en primaria de 100%, en secundaria de 95.9% y en bachillerato con 66.7% —datos, construidos en una generalización que mezcla edades— se hacen afirmaciones maximalistas como:

La ampliación de la cobertura de la educación primaria y la estabilización del crecimiento poblacional han permitido a México alcanzar la enseñanza primaria universal.

La atención permitió que la cobertura del grupo de edad de 16 a 18 años alcanzara un 66.7%, con lo cual dos de cada tres jóvenes tienen lugar en este nivel de enseñanza [educación media superior]” (Presidencia de la República, 2010: 462).

Los mejores y peores Programas Educativos 2011

.

De los trece de programas educativos federales catalogados como los menos transparentes en su información a tal grado de no poder ser evaluados, 4 de ellos no cuentan con información de indicadores ni población beneficiaria, éstos últimos recibieron tienen un presupuesto de 462,492,869.00 pesos; según El Índice de Desempeño de los Programas Públicos Federales 2011 (INDEP), elaborado por Gestión Social y Cooperación, A.C.; que evalúa el desempeño de 132 programas federales públicos.

La información que se trabajó en el INDEP fue obtenida en los portales de transparencia de cada dependencia y actualizada al 31 de julio de 2011. Aquí se presentan solamente los que están ligados directamente al tema educativo, de aquellas instancias que ofrecen educación: Secretaría de Educación Pública (SEP), Instituto Nacional de Educación para Adultos (INEA), Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE).

Los resultados se muestran en 5 categorías que permiten observar el grado de rentabilidad de los programas federales de subsidio y de prestación de servicios públicos: 1) con nivel de rentabilidad social óptimo; 2) con alto potencial de rentabilidad social; 3) con nivel de rentabilidad social mejorable; 4) con nivel de rentabilidad social escaso, y 5) Los que reflejan la dispersión programática y presupuestal de la política social federal para atender problemas sociales relevantes.

4. Los Programas con nivel de rentabilidad social escaso. Reportan avances mediocres en su cumplimiento de metas así como bajos niveles de cobertura de su población potencialmente beneficiaria. El INEP reporta a estos programas como reprobados, pues alcanzan apenas un promedio de 53.15.

Su presupuesto para el año fiscal 2011 es cercano a los 7 mil 600 millones de pesos ($7,572,781,684.00). Esto significa que el 2.22% del total del presupuesto asignado a todos los programas de subsidio y servicios públicos.

Listado de programas educativos con nivel de rentabilidad social escasa, sus calificaciones y la posición que ocupan en el ranking

Fuente: GESOC, A.C.

Definitivamente estos programas no se justifican ningún incremento presupuestal y se recomienda una revisión integral para incrementar su desempeño antes de pensar en incrementar su cobertura.

5. Programas que reflejan la dispersión programática y presupuestal de la política social federal para atender problemas sociales relevantes. Son programas que si bien reportan buenos avances en su cumplimiento de metas, presentan niveles bajos de cobertura de su población potencialmente beneficiaria (en rangos que van desde 0.57% al 56%).

Su presupuesto para el año fiscal 2011 es cercano a los 47 mil millones de pesos ($46,627,800,158.00). Lo que significa el 13.69% del total del presupuesto asignado.

Listado de programas educativos que representan la dispersión de la política social federal para atender problemas sociales relevantes y su posición en el ranking

Fuente: GESOC, A.C.

Estos programas muestran los esfuerzos dispersos del gobierno federal. Dado su bajo nivel de cobertura, éstos no están en condiciones de resolver el problema público que les dio origen. Por tanto, se recomienda una revisión integral de la política social del gobierno federal que identifique prioridades claras y determine, en su caso, cuáles de estos programas recibirán un incremento presupuestal sustantivo para incrementar significativamente su cobertura, y cuáles de ellos deberían integrarse a otros programas ya existentes.

Además de las categorías hasta aquí descritas, hay programas que no pudieron ni siquiera ser evaluados, debido a los altos niveles de opacidad, pues se contó con información parcial o incluso con la ausencia de ella:

Programas públicos educativos que no informan su avance en indicadores en 2010 aunque sí identifican a la población potencialmente beneficiaria a la que van dirigidos

De los 31 programas ubicados en esta categoría, 16 están adscritos a la SEP y cuentan con un presupuesto aproximado (dado que uno no presenta datos) de $ 5,187,468,817.00 de pesos.

Programas Públicos de educación que no identifican a su población potencialmente beneficiaria, aunque sí reportan avance en sus indicadores

De los 22 programas que se encuentran en esta situación, tres de ellos están inscritos en la SEP y en su conjunto tienen un presupuesto de $51,676,571,703.00 de pesos.

Fuente: GESOC, A.C.

Los programas que son calificados por el INDEP en “el reino de la opacidad” son los que no reportan avances en indicadores ni población potencialmente beneficiaria.

De los 17 programas que están en estas condiciones, 4 pertenecen forman parte de la SEP y tienen un presupuesto de $ 462,492,869.00 pesos.

Fuente: GESOC, A.C.

De estos programas ni qué decir, si para los dispersos se recomendaba su revisión integral, éstos requieren una intervención rápida y decidida.

Los mejores y peores programas educativos

.

Los mejores y peores programas educativos federales 2011

Trece programas educativos federales presentan problemas serios de opacidad en su información, con un presupuesto de $57,326,533,389.00 de pesos; mientras que sólo 2 tienen niveles óptimos de desempeño, según El Índice de Desempeño de los Programas Públicos Federales 2011 (INDEP), elaborado por Gestión Social y Cooperación, A.C.; que evalúa el desempeño de 132 programas federales de subsidio y de prestación de servicios públicos.

En una escala numérica que va del 0 a 100, el estudio mide la rentabilidad social de cada programa, estableciendo la correlación entre la capacidad que han demostrado para resolver el problema que los originó y el presupuesto asignado.

El INDEP fue construido a partir de la información pública disponible de cada programa en dos dimensiones: 1) avance en los indicadores reportados y 2) Componente de cobertura de la población potencialmente beneficiaria. Cada uno de ellos representa 50% del total de la calificación obtenida.

La información que se trabajó en el INDEP fue obtenida en los portales de transparencia de cada dependencia y actualizada al 31 de julio de 2011. Entre los principales hallazgos se encuentra que 53% de los programas públicos de subsidio y servicios federales (70 de 132), presentan problemas de opacidad para valorar su rentabilidad social.

Estos 70 programas obtuvieron un presupuesto total para el año 2011 de $84,159 millones de pesos, es decir 24.69% del total del presupuesto asignado al conjunto de programas de subsidio y servicios públicos federales

Treinta y uno de 132 programas (23%) no reportan ningún avance en sus indicadores (ni en la Cuenta Pública 2010 o ni en los Informes Trimestrales al Congreso), aunque sí identifican a la población potencialmente beneficiaria.

22 de 132 programas (17%) no identifican la población potencialmente beneficiaria, aunque sí reportan avance en sus indicadores.

17 de 132 programas (13%) no reportan ni avance en indicadores ni población potencialmente beneficiaria. Estos programas son los más opacos entre los opacos.

Setenta 70 programas de subsidio y de prestación de servicios fueron excluidos debido a su opacidad, ya que no proveen la información básica que se requiere para valorar su rentabilidad social.

Los resultados se muestran en 5 categorías que permiten observar el grado de rentabilidad de los programas federales de subsidio y de prestación de servicios públicos: 1) con nivel de rentabilidad social óptimo; 2) con alto potencial de rentabilidad social; 3) con nivel de rentabilidad social mejorable; 4) con nivel de rentabilidad social escaso, y 5) Los que reflejan la dispersión programática y presupuestal de la política social federal para atender problemas sociales relevantes.

Aunque el estudio refiere a programas de distinto orden, aquí se presentan solamente los que están ligados directamente al tema educativo, de aquellas instancias que ofrecen educación: Secretaría de Educación Pública (SEP), Instituto Nacional de Educación para Adultos (INEA), Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE).

1) Los programas con nivel de rentabilidad social óptimo. Son aquellos que han alcanzado un avance significativo en su cumplimiento de metas y cobertura. Es decir, están contribuyendo de forma significativa a resolver el problema público que les dio origen.

De los siete programas alcanzaron este nivel, dos están vinculados con la educación: el Programa de Becas (90.00), que depende de la SEP y el Programa de Educación Inicial y Básica para la Población Rural e Indígena, que tienen una cobertura de su población potencial del 89.66%.

Listado de programas educativos con nivel de rentabilidad social óptima, sus calificaciones y la posición que ocupan en el ranking general

Fuente: GESOC, A.C.

En este caso, los incrementos en asignaciones presupuestales pueden ser mayores, aunque sólo en proporción a la brecha que aún presenta para alcanzar el 100% de su población potencialmente beneficiaria.

2. Los programas con alto potencial de rentabilidad social muestran un adecuado desempeño, pero no cuentan con el presupuesto suficiente para cubrir de forma significativa a su población potencialmente beneficiaria. Son nueve programas que se encuentran en esta categoría, dos de los cuales son del ramo educativo. En promedio obtuvieron 78.79 de calificación.

Su presupuesto para el año fiscal 2011 es cercano a los 34 mil millones de pesos ($33,736,150,184.00). Esto significa que sólo el 9.90% del total del presupuesto de todos los programas de subsidio y servicios públicos está actualmente asignado a programas con nivel de rentabilidad social de alto potencial.

Listado de programas educativos de nivel de rentabilidad social de alto potencial, sus calificaciones y la posición que ocupan en el ranking

Fuente: GESOC, A.C.

El estudio concluye que en razón de su buen desempeño y su mediana cobertura, los programas ubicados en esta categoría son los candidatos idóneos para incrementar su presupuesto de forma significativa. Cada peso invertido será una inversión social justificada en tanto que son los programas con mayor potencial para resolver el problema público que atienden a partir de un incremento en sus asignaciones presupuestales.

3. Los programas con nivel de rentabilidad social mejorable. Alcanzar una cobertura significativa de su población potencial pero con un desempeño en términos de logro de metas apenas aceptable (rango de 60 a 0).

De los siete los programas que se encuentran en esta categoría, dos pertenecen al ramo educativo.

Listado de programas educativos con nivel de rentabilidad social mejorable, sus calificaciones y la posición que ocupan en el ranking

IES en Puebla operan en edificios prestados

.

En el estado de Puebla operan 8 instituciones de educación superior (IES) en edificios que declararon ser prestados, de los cuales la mitad corresponden al sector privado y la otra mitad a organismos públicos de sostenimiento estatal y órganos desconcentrados del gobierno del estado, según datos de la Secretaría de Educación Pública (SEP) Federal.

Según los datos que se desprenden de la aplicación de la estadística 911 para el curso 2010-2011, de la SEP Federal, en lo referente a las características de los inmuebles en donde se ofrece la educación superior en Puebla, se clasifican en a) propio, rentado o prestado, y b) adaptado y construido para uso educativo.

Fundación IDEA y Mexicanos primero, han señalado que “Las razones detrás de los bajos niveles en materia de resultados educativos de México son múltiples. Sin embargo, hay dos factores que destacan por su potencial explicativo: los recursos humanos y la infraestructura. En efecto, cualquier sistema educativo depende de la calidad de los maestros y autoridades escolares […]. El ambiente físico también es importante, pues el aprendizaje requiere un espacio propicio, con condiciones mínimas en aspectos como higiene, seguridad, equipamiento o iluminación, y que permita la interacción alumno-maestro sin hacinamiento. Ambos aspectos siguen siendo tarea pendiente en México.” (Índice Compuesto de Eficacia de los Sistemas Escolares, 2007)

La estadística 911 registra a 239 instituciones en este estado, de las cuales 132 tienen edificios propios, 99 rentado y 8 prestado:

Fuente: Elaboración propia con datos de la SEP/DGPP-911

Sólo un poco más de la mitad (53.14%) de estas instituciones señalaron que los edificios en donde ofrecen clases fueron construidos para uso educativo (127), en tanto que el resto dijo haber adaptado edificios ya existentes (112).

Fuente: Elaboración propia con datos de la SEP/DGPP-911

Aunque no hay estudios (cuando menos no conocidos) sobre el impacto que tiene la infraestructura en el rendimiento académico de los alumnos en educación superior, se puede tomar la referencia de los alumnos de tercero de secundaria en escuelas con el máximo nivel de infraestructura registran un aumento de 14.15 puntos más en el resultado promedio de la prueba de Matemáticas de Excale con respecto de aquellos que se encuentran en escuelas con niveles mínimos de infraestructura.