Archiv para 9 octubre, 2011

Puebla con mejor bachillerato tecnológico II

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La información sobre los datos de los alumnos de bachillerato que tienen acceso a una computadora se complementa con el número de alumnos en relación con las computadoras con fines didácticos que cuentan con acceso a internet.

Según el “Panorama Educativo de México 2009. Educación Media Superior” del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), la proporción de Alumnos por computadora para uso educativo conectada a internet es de 12/1.

n.a. No aplica.

Fuente: INEE, estimaciones con base en el Censo de recursos tecnológicos (ciclo escolar 2007/2008), ILCE-SEP (2008) y SEP-DGPP (2008). Estadísticas 911 (inicio del ciclo escolar 2007/2008).

En los planteles de bachillerato tecnológico y profesional técnico es casi el mismo promedio (11/1), el de los bachilleratos generales (13/1). Esto significa que la disponibilidad de estos recursos es muy similar entre los modelos a nivel nacional.

En tanto que por estados la distribución es diferenciada: Morelos y Querétaro registran una proporción de siete alumnos por cada computadora conectada a internet (7/1) y en Baja California Sur, Coahuila, Colima y Quintana Roo de 8/1, mientras que en las escuelas de Tabasco, Guerrero y Michoacán los alumnos se encuentran con restricciones importantes, pues la disponibilidad a estos medios tecnológicos en sus escuelas es 29/1, 25/1 y 22/1, respectivamente.

Si se consideran únicamente los datos por tipo de sostenimiento, se observa que la mayoría de las escuelas privadas en los tres modelos mantienen proporciones muy similares y bajas en todos los casos.

En contraste, las escuelas públicas de la mayoría de las entidades federativas están por arriba del promedio nacional (12/1). Lo anterior ilustra un importante déficit nacional en el acceso a las tecnologías de la información de los planteles de educación media que dependen del Estado.

La misma variabilidad en los promedios entre escuelas públicas y privadas se mantiene sólo en los Bachilleratos generales y tecnológicos. Si se analizan ambos resultados por modelo, se acentúan las diferencias en el acceso a estos medios tecnológicos en los servicios educativos públicos. Un ejemplo extremo es Colima que registra un dato agregado (públicos y privados) menor en los generales (4/1) y en los tecnológicos (9/1), pero que cambia si se consideran sólo los planteles públicos, donde la proporción de alumnos por computadora en bachilleratos generales alcanza drásticamente a 13/1.

Las brechas se amplían en los Bachilleratos generales, localizados en Guerrero, Tabasco y Veracruz donde las diferencias entre los datos estatales y los específicos sobre sus escuelas públicas son muy pronunciadas, éstas van de 38/1 a 53/1, 34/1 a 62/1 y 28/1 a 63/1, respectivamente.

En cambio, en los promedios más bajos, los datos agregados son muy parecidos o inclusive iguales a los de sus escuelas públicas; por ejemplo, los Bachilleratos tecnológicos del Distrito Federal, Morelos, Puebla, Querétaro y Sinaloa cuentan con una proporción de 8/1, y con 9/1 Colima y Zacatecas, misma cifra que registran sus planteles públicos.

Un análisis entre modelos deja ver que las escuelas donde se imparten los modelos de Bachillerato tecnológico y Profesional técnico cuentan con más acceso a estas tecnologías en comparación con el de Bachillerato general. En el Distrito Federal, Morelos, Puebla, Querétaro y Sinaloa se mantiene, en ambos modelos, una proporción de 8/1.

Un caso que se distingue en el modelo profesional técnico es Aguascalientes, pues registra la proporción más baja, siete alumnos por computadora para uso educativo conectada a internet tanto en escuelas públicas como privadas.

Los resultados de este indicador siguen el mismo patrón que los del indicador anterior (alumnos por computadora), cuando se compara a cada modelo educativo de acuerdo con el tipo de sostenimiento. En las escuelas privadas de los tres modelos educativos la proporción de alumnos por computadoras conectadas a internet es la más baja y similar entre ellos.

Las limitaciones de esta información es la falta de registro de si éstos se encuentran funcionado adecuadamente, o utilizan programas computacionales actualizados; tampoco si los alumnos los usan realmente y con qué frecuencia lo hacen.