Archiv para 13 abril, 2010

Aciertos y desaciertos de Lujambio

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Segunda parte

2010

El 7 de enero anuncia la suspensión de clases en el D.F. debido a las bajas temperaturas (después de que algunos estados ya lo habían hecho).

Sorpresivamente (ya que no lo hizo a su arribo a la dependencia), el 14 de enero anuncia los primeros movimientos en la institución. Sustituye a Miguel Székely Pardo, Subsecretario de Educación de Media Superior, por Miguel Ángel Martínez Espinosa (quien fungía como Secretario de Educación de Jalisco) y a Jorge Santibáñez, titular de la Unidad de Planeación y Evaluación de Políticas Educativas, por el panista Juan Alfonso Mejía López (coordinador de vinculación institucional del CEN del PAN). Esta medida solamente evidenció el carácter político de sus decisiones. La reacción pública fue considerar estos movimientos como otra concesión al SNTE, particularmente porque era sabido que Santibáñez se oponía y contenía las demandas del sindicato.

Los principales comentarios surgidos de estas acciones y de otras, como la presentación de sus libros de sus libros sobre el Partido Acción Nacional; fueron vistas como parte de su estrategia originada por sus aspiraciones a la Presidencia de la República. Y aunque en reiteradas ocasiones lo ha negado, sigue en el aire la sensación de que la idea no está del todo abandonada.

El 21 de enero recibe el pliego petitorio del SNTE, asunto que hasta la fecha no ha resuelto. La molestia por parte del secretario general del SNTE, Rafael Ochoa, ha sido muy evidente, a tal grado que el 9 de abril éste acusó a Lujambio de ser un improvisado en asuntos de educación. Las negociaciones han sido cerradas, debido principalmente a las diferencias respecto de carrera magisterial: el SNTE insiste en invertir más dinero a ese esquema, mientras que la SEP plantea su reestructuración.

Ante las presiones, el 12 de febrero el secretario anunció que en Ciudad Juárez se van a construir planteles nuevos de bachillerato y edificar más instalaciones en tres universidades, además de la ampliación del programa de Escuela Segura y Escuela de Tiempo Completo. Estas acciones tendrán un costo aproximado de 280 millones de pesos.

El 18 de febrero, luego de las críticas que el relator especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Vernor Muñoz Villalobos hizo al desempeño de la SEP, entre lo que destacó la atípica relación que tiene la SEP con el SNTE, encabezado por Elba Esther Gordillo, en la que la SEP está subordinada al SNTE; Lujambio respondió indignado que “el SNTE es un interlocutor privilegiado”, quejándose de que el relator no siguiera el protocolo de entrevistarse con él antes que con la prensa; incluso llegó a señalar que «ponderaba» enviar una nota diplomática al organismo internacional.

De todo este asunto, lo que sí quedó muy claro es la posición privilegiada que mantiene el SNTE.

El 2 de marzo, el secretario se vió envuelto en otra polémica al asegurar que la democracia “es tonta” si no se aprueba la reforma política propuesta por Calderón.

A lo largo de su primer año de mandato, muchos temas no han sido resueltos como el caso de la exclusión de la comida chatarra de las escuelas, del conjunto de acciones que permitan detener la epidemia de la obesidad infantil; actualmente se está discutiendo el tema, sin embargo se ha señalado que Lujambio, lejos de ayudar a la solución, está entorpeciendo los acuerdos. Esto sin mencionar que la Alianza por la Calidad de la Educación (ACE) no termina de concretarse.

En entrevista con Excélsior (7 de abril de 2010), el secretario aseguró que el primer año a cargo de la política educativa ha sido el más intenso de su vida: “No hay una posición en el gobierno de México más apasionante que la Secretaría de Educación Pública y quizá una de las responsabilidades más complejas respecto a los millones de mexicanos de los que hay que estar muy atento, por todo lo que está en juego en el sistema educativo”.

Admitió, además, que no ha alcanzado las metas que se ha trazado aunque enlistó algunos puntos que cree lograr antes de que concluya su gestión: que los niños lean más, que el concurso nacional docente se institucionalice, que se cumplan las metas de cobertura en educación media superior y superior, que la preparación de formadores de maestros en matemáticas se vea reflejada en alumnos que entiendan esa materia y que haya menos violencia en las escuelas, así como niños menos obesos.

Carlos Ornelas (Excélsior 6 de abril de 2010), señala que la balanza del desempeño de Lujambio al frente de la SEP durante su primer año se ha inclinado hacia el lado de las pérdidas: “Para equilibrar el balance, el gobierno tendría que invertir grandes cantidades de capital, más político que económico. Pero no lo tiene. Para abonar a su causa, el secretario Lujambio tendría que levantar la voz y demostrar que hay mando. Y parece que no está dispuesto. ¡Qué desgracia!”