Archiv para 1 diciembre, 2009

Programas para la atención infantil en América Latina

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En México una gran proporción de familias, casi 3 de cada 10 (27%), con niños en edad preescolar dejan a sus hijos al cuidado de otros niños (hermanitos). 35% de esos niños reportaron problemas de comportamiento o desarrollo físico y cognitivo (contra 17% de los que iban a una guardería formal). Y más del 66% reportaron haber sufrido accidentes u otras situaciones de emergencia, contra 45% de los que iban a una guardería formal (datos tomados de la nota de Lucrecia Santibáñez, Reforma, 29 de noviembre 2009).

Durante la primera infancia (0 a 6 años) tiene lugar gran parte del desarrollo de los individuos. Una adecuada atención en esa edad puede darles a los niños la posibilidad de alcanzar su máximo potencial, mientras que una formación deficiente tendrá secuelas a lo largo de su vida.

En el informe “Primera infancia en América Latina: la situación actual y las respuestas desde el Estado. Informe sobre tendencias sociales y educativas en América Latina 2009”, del Sistema de Información y Tendencias Educativas en América Latina (SITEAL); se abordan aspectos importantes de la atención a los niños menores de los seis años en esta región.

Dimensiones educativas en el diseño de los programas

El estudio hace un análisis de los programas que atienden a la infancia, identificando tres líneas de trabajo: mejoramiento de la infraestructura, la organización y la gestión y la formación docente.

Primera línea de trabajo: mejoramiento de la infraestructura. Cinco programas tienen esta orientación: el Programa de Apoyo a la Política de Mejoramiento de la Equidad Educativa (PROMEDU) de Argentina (2008); el Programa “Grado cero” de Colombia (1992); Desarrollo Infantil y Educación Inicial de Colombia (2006-2016); el Programa de Desarrollo de la Administración Escolar (PROESCOLAR) de Guatemala (2004); y el extendido y reconocido Programa para Abatir el Rezago Escolar en Educación Inicial y Básica (PAREIB) de México (1998).

Segunda línea de trabajo: la organización y la gestión. Tres programas se centran en estos componente: el Programa de Educación con Participación de la Comunidad (EDUCO) de El Salvador, “Escuelas bolivarianas” de Venezuela (1999) y el Programa para el Desarrollo de la Administración Escolar (PROESCOLAR) de Guatemala.

Tercera línea: la formación docente. Hay pocos programas con esta orientación (y algunos de éstos ya han sido mencionados): el Programa de formación inicial para profesores en ejercicio de educación Infantil (“Proinfantil”) de Brasil; el Programa Familia Brasileña Fortalecida por la Educación Infantil; el Plan Decenal de Educación, mediante su Proyecto de Fortalecimiento para el nivel inicial, de la República Dominicana; y el Programa de Renovación Curricular y Pedagógica de la Educación Preescolar (PRONAE) de México.

Propósitos de los programas

De acuerdo con el propósito central de cada programa, se puede diferenciar los que plantean acciones de desarrollo específico de la primera infancia de aquellos que plantean el rol propedéutico de la formación, es decir que consideran a esta educación como anterior a la “formal”.

En el primer caso están aproximadamente la mitad de los programas, entre ellos se encuentran: el Programa de formación inicial para profesores en ejercicio de educación infantil (“Proinfantil”) de Brasil, el programa “Educa a tu hijo” de Cuba, el Programa de Mejoramiento de la Infancia de Chile y el programa “Simoncito” de Venezuela.

En el segundo grupo se encuentran programas como las iniciativas Programa para Abatir el Rezago en Educación Inicial y Básica (PAREIB) de México, el programa diseñado por Nicaragua en el marco de la iniciativa Educación Para Todos de la Unesco y las “Escuelas bolivarianas” de Venezuela.

Un tercer grupo de programas centra su accionar en las familias, en la formación de sus hijos durante los primeros años de vida. Entre ellos se encuentran: el Programa Familia Brasileña Fortalecida por la Educación Infantil; Familia educadora: “Educando en los primeros años” de Chile; el programa “Conozca a su hijo” de Chile; y “Ventanas en el mundo infantil” de Costa Rica.

En síntesis, el conjunto de programas destinados a la primera infancia plantea un panorama variado y diferenciado. En las últimas dos décadas ha habido un crecimiento significativo de los programas destinados a la atención educativa de la primera infancia, sin embargo, las lógicas de construcción son diferentes, así como sus logros.

En el caso específico de México, existen además del programa que menciona el informe, algunos otros como Estancias Infantiles y Oportunidades, además de educación inicial y preescolar incluidos en educación básica general e indígena (diferentes del PAREIB), educación básica para niñas y niños de familias jornaleras agrícola migrantes, programas de atención a familias y población vulnerable.

Para garantizar el adecuado desarrollo de la niñez mexicana se necesita, además de extender los programas públicos de atención a la niñez, que ellos sean de buena calidad.