Archiv para octubre, 2009

Perfil del SNI en Puebla

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Segunda parte: Distribución de investigadores por área de conocimiento

En Puebla, 30 de cada 100 investigadores trabajan en el área de las ciencias exactas, en tanto que sólo 4 de cada 100 lo hacen en ciencias de la salud, según los datos del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) vigente para el 2009.

El SNI agrupa a los investigadores en siete áreas de conocimiento: 1) ciencias exactas; 2) ciencias de la vida; 3) ciencias de la salud; 4) humanidades y ciencias de la conducta; 5) ciencias sociales y económicas; 6) ciencias agronómicas y biotecnología; 7) ingeniería y ciencias de la tecnología.

Cuando se analiza el desarrollo del SNI por área de conocimiento se observa que el campo privilegiado es el de las ciencias exactas, al representar el 30% de los investigadores de la entidad dedicados a alguna disciplina relacionada a él. Seguida por el área que agrupa a las ingenierías y las ciencias de la tecnología, con el 22 %.

Escasos son los investigadores que se dedican al estudio de las áreas de ciencias de la salud y ciencias agronómicas y biotecnologías, al representar apenas a 4 de cada 100 investigadores.

De los 475 investigadores que laboran en alguna institución pública, la mayoría están vinculados con el área de las ciencias exactas y de las ingenierías y las ciencias de la tecnología.

En tanto que de los 93 investigadores vinculados a instituciones privadas, casi 3 de cada 100 se encuentran trabajando en proyectos relacionados con las ingenierías y las ciencias de la tecnología, cantidad semejante se desarrolla en el área de las humanidades y ciencias de la conducta, como se observa en la gráfica.

La semejanza que se encuentra entre instituciones públicas y privadas, es que existe escasa incidencia en estudios relacionados con ciencias de la salud. En el caso de las instituciones públicas sólo 4 de cada 100 se dedican a esta disciplina, en tanto que en las privadas lo hacen 6 de cada 100.

Perfil del SNI en Puebla

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El Sistema Nacional de Investigadores (SNI) se inició en 1984 con mil 396 miembros y para el 2009, 25 años después, suman ya 15 mil investigadores, de los cuales 568, es decir casi 4 de cada 100 (3.79%), laboran en Puebla.

El SNI es un sistema perteneciente al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT) que evalúa la calidad y productividad de los investigadores del país, con el fin de tener una regulación en la producción científica y dar estímulos económicos a los estudiosos más destacados del país.

El sistema distingue entre: a) Candidato a Investigador Nacional, y b) Investigador Nacional, los que a su vez se dividen en niveles I, II y III. En donde el nivel III es el máximo reconocimiento obtenido por investigadores.

En el caso de Puebla, como en el resto del país, la mayor cantidad de investigadores se concentran en el nivel I con 307 registrados, seguidos por el nivel 2 (con 120), los candidatos suman 105 y al final se encuentran los investigadores del nivel III, con 36 investigadores.

Estos investigadores se encuentran laborando sobre todo en instituciones públicas, así como en las principales escuelas particulares:

La tabla muestra la distribución de investigadores por institución. La BUAP, con 343 miembros, tiene el sistema de investigación más importante en la entidad. La segunda fuerza científica en el estado es el INAOE con 108 miembros en el SNI. El resto de las instituciones públicas del estado suman 22 investigadores inscritos en el sistema. Las instituciones privadas tienen registrados a 83 investigadores, es decir que aunque su incidencia es baja, va en aumento.

Adicionalmente se encuentran investigadores que se desarrollan en organismos que no se dedican a la docencia, hay 2 investigadores en Laboratorios Clínicos de Puebla S. A. de C. V., 1 más en el INAH y otro en el gobierno de Puebla.

Como se observa, es escaso el personal de alto nivel que labora en instituciones poblanas, sobre todo cuando se considera que según datos de la Secretaría de Educación Pública (SEP, Principales cifras 2007-2008) se tiene a 229 instituciones de educación superior en el estado con 14 mil 506 docentes, es decir que apenas 4 de cada 100 (3.92%) docentes de educación superior están inscritos en el SNI.

La información del SNI es confiable, particularmente porque no existe otra fuente de información sobre el número de investigadores activos y reconocidos que no pertenezcan al SNI. Sin embargo no hay que perder de vista que habrá algunos investigadores que dedican su tiempo a otras actividades como consultoría y por tanto no cumplen con los requisitos para formar parte de este sistema.

Como dijo Heinrich Heine “Donde se queman libros se terminan quemando también personas”

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Como en épocas del oscurantismo, un grupo de padres de familia ligados a Provida, panistas e integrantes de la asociación “Suma tu voz” quemaron, en la plaza principal de León en Guanajuato, libros de secundaria de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Los argumentos que se esgrimen para realizar tal acción son: que tales libros invitan al disfrute sexual, no educan sobre los peligros que implica el uso de anticonceptivos y promueven el condón, entre muchas otras cosas. Califican al texto de perverso. Los manifestantes quemaron libros de Ciencias I, Formación Cívica y Ética II, así como el de Biología de Primer año de Secundaria de la SEP. Este hecho recuerda la historia del surgimiento del nazismo en Alemania, la quema de libros durante la República de Weimar. Suceso histórico que vivió uno de sus puntos culminantes el 10 de mayo de 1933, cuando los estudiantes universitarios quemaron más de 25 mil volúmenes de libros “no alemanes”, marcando así el inicio de un período de censura y control de la cultura.

Los estudiantes de derecha se manifestaron en “contra del espíritu no alemán”. Arrojaron al fuego los libros “no deseados”. En Berlín, aproximadamente 40 mil personas se reunieron para escuchar a Joseph Goebbels decir: “¡No a la decadencia y corrupción moral!, ¡Sí a la decencia y la moralidad en la familia y el estado!” En esa ocasión arrojaron al fuego las obras de Heinrich Mann, Ernst Gläser, Erich Kästner, Bertolt Brecht, August Bebel, Karl Marx, Arthur Schnitzler, Ernest Hemingway y Thomas Mann, entre otros. El movimiento de quema de libros en Guanajuato también se unió para “defender la moralidad de la familia”, exige que regrese el Libro de la Secretaria de Educación de Guanajuato (SEG). Hay que recordar que el gobierno de Guanajuato, en agosto pasado, editó un libro de Biología sin autorización de la SEP. La versión del libro de la SEG tiene modificaciones de los contenidos de sexualidad y salud: establece que la píldora del día siguiente causa cáncer, que la masturbación es un placer egoísta y que la virginidad es un tesoro. Tal libro eliminó, además, las imágenes de los órganos sexuales, basa la educación sexual en el matrimonio, el control natal en la abstinencia, desaprueba la homosexualidad, exalta la labor de las mujeres en el hogar y modifica los conceptos sobre las enfermedades venéreas y plantea los métodos naturales para evitar los embarazos (información de El Universal del 4 de octubre de 2009). Se repartieron cerca de 110 mil ejemplares de esa versión. Después se anunció que serían retirados –a decir del mismo gobierno, se distribuyeron por una falla administrativa– y que los alumnos recibirían el texto de la SEP federal. Sin duda los libros de la SEP tampoco son los mejores en tales temas, se puede estar en desacuerdo con muchos aspectos de lo que se enseña desde el Estado. Por ejemplo, se han hecho muchas críticas con respecto a la enseñanza de la historia a través de los libros de texto; sin embargo no por eso se van a quemar los libros. Lo que se puede hacer es decirles a los alumnos, a los hijos: hay que tomar con cuidado los libros, se trata de la historia oficial y por tanto, tiene sus limitaciones en varios sentidos. Es decir que se puede contrapesar la educación que proporciona el Estado, pero de ahí a quemar los libros públicamente hay una gran diferencia. ¿A dónde nos pueden llevar actos como estos? Esta quema de libros denota un alto grado de intolerancia, que después se puede traducir en otras tantas acciones iguales o más agresivas, porque hoy queman libros, mañana… Pero si es de alarmar este acto, algo semejante resulta del silencio de las autoridades federales sobre este hecho. Además de algunas notas periodísticas al respecto de esta quema, ni las autoridades de la SEP, ni el resto de la sociedad, han emitido reprobación alguna a este hecho.

Mejores los alumnos de primaria que los de secundaria

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Los estudiantes poblanos presentan retrocesos en sus habilidades en español y matemáticas conforme avanzan dentro del sistema educativo, como se observa en los resultados de la Evaluación Nacional de Logro Académico en Centros Escolares (ENLACE). Si bien este fenómeno no es exclusivo de Puebla, se puede observar en el sistema nacional, aquí se toman los datos de la entidad como representativos del fenómeno.

Mientras que 29 de cada 100 alumnos de primaria alcanzan el nivel bueno en español, en secundaria lo logran solamente 14 de cada 100, prácticamente la mitad, según los datos de la edición 2009 (aunque este fenómeno se puede constatar desde el inicio de esta prueba, en 2006) de esta evaluación.

En matemáticas, el fenómeno se repite aunque de manera más dramática: 27 de cada 100 alumnos de primaria alcanzan un nivel bueno, mientras que en secundaria lo logran 9 de cada 100.

Aunque los alumnos de primaria tienen mejores resultados que los de secundaria, en ese nivel ya se observan grandes brechas que caracterizan al Sistema Educativo Nacional, y son las que existen entre las escuelas privadas y las públicas; y dentro de esta segunda categoría, entre quienes estudian en escuelas urbanas y los que lo hacen en rurales e indígenas.

Como se observa en estos resultados, las brechas entre los estudiantes empiezan desde la primaria. Las escuelas privadas obtuvieron resultados muy por encima de las públicas. En cambio los pobres empiezan rezagados, como se observa al comparar la educación privada con la de las escuelas rurales, cursos comunitarios o educación indígena.

Mientras en primaria privada (promediando solamente español y matemáticas), el 15.25% de los alumnos obtuvieron el nivel de excelencia, la educación general (escuelas públicas rurales y urbanas) colocaron a 5.1% de alumnos en ese nivel; mientras que en educación indígena apenas el 2.1% obtuvo resultados excelentes y cursos comunitarios apenas alcanzó a colocar a un 0.6% de sus estudiantes en ese nivel.

Los mejores resultados de aprendizaje se concentran en los grupos cuyas condiciones sociales y escolares son las mejores: en orden decreciente, las escuelas privadas, urbano-públicas, rural-públicas, indígenas y cursos comunitarios.

Estos resultados confirman lo ya sabido: las condiciones socioculturales en que se desarrollaron los estudiantes y en las que operan los centros educativos, inciden de manera directa en el rendimiento académico.

Sólo 3 de cada 100 primarias logran un buen desempeño en Enlace

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En Puebla 746 escuelas primarias tienen a 0% de alumnos en niveles altos de aprovechamiento (bueno y excelente) y sólo 100 (de 3 mil 760) tuvieron más 60% de sus estudiantes en niveles altos, es decir que sólo casi 3 de cada 100 escuelas (2.66%) logran un buen desempeño, según los resultados de la Evaluación Nacional de Logro Académico en Centros Escolares (ENLACE) de la aplicación 2009.

En tanto que los resultados de las secundarias en la entidad son más alarmantes, pues 479 instituciones presentan el mismo fenómeno de 0% de sus alumnos en los más altos niveles de aprovechamiento y ninguna alcanza a colocar ni siquiera al 50% de sus alumnos en estos niveles.

ENLACE es una prueba estandarizada que se aplica anualmente a todas las escuelas, públicas y privadas, a estudiantes de 3º a 6º de primaria y este año a los 3 grados de secundaria. Esta evaluación fue realizada por primera vez en 2006 (en las áreas de español, matemáticas, en 2008 se agregó ciencias naturales y este año educación cívica y ética). Los resultados se clasifican en niveles de competencia alcanzados por los alumnos: “insuficiente”, “elemental”, “bueno” y “excelente”.

La prueba fue aplicada a 5 mil 587 instituciones de educación básica en el estado. De este total, 3 mil 760 fueron primarias y mil 827 secundarias (que en esta ocasión incluyeron también a primero y segundo grados).

En educación primaria, las escuelas que tuvieron al 100% de sus alumnos en los niveles de bueno y excelente, en la evaluación en su conjunto, fueron:

Como se aprecia, la mayoría de estas instituciones están ubicadas en el municipio de Puebla, 5 son particulares y 2 públicas (una perteneciente al sistema general y una a CONAFE). Estos resultados fueron de la evaluación al turno matutino, excepto en la escuela general que fue el nocturno.

Del total de las 3 mil 760 primarias evaluadas, la gran mayoría (85.38%) cumplió con los requisitos establecidos por la Secretaría de Educación Pública (SEP) de representatividad, es decir aquellas escuelas con más de 30 estudiantes y que presentaron más de un 80% de asistencia en la prueba. Los datos aquí referidos fueron obtenidos después de considerar estos criterios.

En educación secundaria, no se registró alguna escuela que tuvieron al 100% de sus alumnos en los más altos niveles. La institución que registró al mayor porcentaje de alumnos en nivel de excelencia apenas alcanzó 47.42% de sus alumnos.

En este caso, 2 de las 5 escuelas con arriba del 40% de alumnos de alto nivel se ubican en el municipio de Puebla. Las particulares siguen teniendo más instituciones en este nivel, aunque la que obtuvo mejor promedio es una telesecundaria. A excepción de la escuela particular “Guadalupe”, todas fueron evaluadas en el turno matutino.