Archiv para marzo, 2009

¿Qué prefieren los jóvenes mexicanos, carreras técnicas o universitarias?

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Al terminar la educación media superior las dos opciones básicas de estudio para los jóvenes son: carreras técnicas o universitarias, como lo señala el estudio “El tránsito del nivel medio al superior y acceso diferenciado a carreras terciarias y universitarias” del Sistema de Información de Tendencias Educativas en América Latina (SITEAL).

Las carreras técnicas (o terciarias como las nombra el SITEAL) son más cortas que las universitarias, y están orientadas a una rápida inserción laboral. Están diseñadas para estudiantes que trabajan.

La oferta de educación universitaria, tiene una duración más larga, los procesos de selección son más rigurosos y las instituciones están más dispersas geográficamente lo que obliga a los alumnos a tener mayor movilidad.

De esta manera, las carreras técnicas parecieran ser una opción para los de jóvenes que no tienen muchas posibilidades de continuar sus estudios en el sistema universitario, sobre todo en esta época cuando el bachillerato no es suficiente para una buena inserción en el mercado laboral.

Además de la posibilidad que ofrecen las carreras técnicas de estudiar y trabajar, existen otros factores que parecen ser determinantes para la selección de cualquiera de estos tipos de educación.

El haber nacido en hogares con adultos que hayan cursado estudios superiores es fundamental para estudiar carreras universitarias, ya que no es frecuente que los integrantes de una familia cuyos padres tengan estudios universitarios tengan un menor nivel de instrucción.

Hay una diferencia muy marcada en la proporción de estudiantes con padres que accedieron al nivel superior y que se inclinaron por una carrera universitaria de aquellos que eligieron una carrera técnica.

En México, Perú y Chile sólo dos de cada diez estudiantes que cursan carreras técnicas tienen padres que también accedieron al nivel superior. En Argentina esta proporción es de tres de cada diez y en Bolivia sólo uno de cada diez.

El grupo de estudiantes universitarios con padres que superaron los estudios de bachillerato alcanza a la mitad en Perú. En México, Argentina y Chile la relación disminuye a cuatro de cada diez, y en Bolivia a tres de cada diez.

Otro factor influyente en la elección del tipo de carreras es el ingreso de las familias. Entre más ingresos tenga la familia es más factible que los jóvenes elijan carreras universitarias.

La proporción de estudiantes pertenecientes al estrato de mejores ingresos es considerablemente mayor entre los estudiantes universitarios.

Más de la mitad de los estudiantes universitarios de México, Argentina, Perú y Bolivia provienen de hogares con alto nivel de ingresos, y en Chile esta proporción alcanza a seis de cada diez.

La brecha más amplia en relación con el nivel técnico se encuentra en México, Bolivia y Perú. En estos países sólo tres de cada diez estudiantes de carreras técnicas provienen de hogares pertenecientes al estrato social mejor posicionado.

Cuatro de cada diez mexicanos finalizan sus estudios de bachillerato

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Cuatro de cada diez jóvenes de entre 18 y 24 años finalizaron sus estudios de bachillerato o preparatoria; de ellos la mitad cursa alguna carrera en el nivel superior, de acuerdo a la última información disponible en América Latina, publicada en el este mes de marzo por el Sistema de Información de Tendencias Educativas en América Latina (SITEAL), en el artículo “El tránsito del nivel medio al superior y acceso diferenciado a carreras terciarias y universitarias” (http://www.siteal.iipe-oei.org).

Relación entre el porcentaje de jóvenes que culminaron el nivel medio y la tasa específica de asistencia al nivel superior, América Latina. 2006 (13 países1)

En el gráfico se observan grupos de países. El primero de ellos lo conforman Chile y Colombia, se caracteriza por un alto nivel de graduación en el nivel medio y baja permanencia dentro del sistema educación formal. Es decir, en estos países en donde hay un alto número de alumnos inscritos en el nivel medio, el acceso al nivel superior es muy restringido: seis y siete de cada diez jóvenes terminan la preparatoria pero sólo cuatro de cada diez graduados inician una carrera en el nivel superior.

El siguiente grupo destacable es el de Uruguay y Costa Rica. En Uruguay se presenta el fenómeno que pocos alumnos culminan el nivel medio pero el ingreso al nivel superior es alto: un tercio de los jóvenes de entre 18 y 24 años finalizaron la preparatoria pero en contraste de quienes lo lograron siete de cada diez continúa estudiando.

El tercer grupo digno de mención se forma por Honduras, Guatemala y Nicaragua. Este grupo es de los más desfavorecidos pues el culminar el nivel medio es una excepción. En Nicaragua, menos del 30% y en Guatemala y Honduras menos del 20% de los jóvenes finalizaron sus estudios en el nivel medio superior, pero la proporción de los que continúa estudiando es considerablemente menor que la del grupo anterior.

México se encuentra en el grupo de los intermedios, está en el promedio de los países analizados, es decir, que cuatro de cada diez jóvenes finalizaron sus estudios de bachillerato o preparatoria y de ellos, casi el 50% continúa con los estudios superiores.

* Nivel medio en México constituye el nivel medio superior, es decir bachillerato o preparatoria.
La información de México fue tomada de la  ENIGH 2006 del INEGI.

Programas educativos deficientes, advierte el INEE

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Los programas Enciclomedia, Nacional de Lectura, Escuelas de Calidad, entre otros (de la Secretaría de Educación Pública- SEP), ponen en “evidencia deficiencias importantes” en su manejo, afirma el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) en su Informe 2008: ¿Avanza o retrocede la calidad educativa? Tendencias y Perspectivas de la Educación Básica.

Los programas que se analizan en el informe son:

  • a) Programas centrados en materiales o tecnología
    Red Escolar; Programa Nacional Lectura; Enciclomedia
  • b) Programas centrados en recursos humanos
    Programa Nacional para la Actualización Permanente de Maestros en Servicio (PRONAP); Programa Asesor Técnico Pedagógico (ATP) de Educación Indígena
  • c) Programas con recursos y atención a gestión e innovación
    Programa de Escuelas de Calidad (PEC); Fortalecimiento a la Educación Especial; Programa de Educación Multigrado
  • d) Programas que se proponen atender a grupos vulnerables
    Programa Educación Primaria para Niños Migrantes; Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe); Oportunidades
  • e) Programas de reciente creación
    Sobre gestión-organización-infraestructura; Para poblaciones vulnerables
  • f) Programas de instancias particulares

Los programas que se establecieron para mejorar la calidad de la educación presentan características que los hacen inapropiados, según este estudio:

  • Parecen desordenados y poco consistentes.
  • Persisten, en el sistema educativo, centralismo burocrático y corporativismo.
  • Son numerosos (resultan excesivos) y presionan tanto a las escuelas que ocupan su atención entre varios programas que no son necesariamente congruentes entre sí.
  • Los profesores son distraídos en tareas que no son las esenciales.

Las fallas fundamentales de los programas son debidas a la falta de planeación y evaluación; número excesivo y falta de continuidad. Las Políticas siguen sin focalizar ni dar prioridad efectiva a factores clave.

Esto es en lo que se refiere a los programas impulsados directamente por la SEP, pero a ellos hay que agregar los instrumentados por gobiernos estatales y municipales, que incrementan la carga excesiva que tienen los profesores y que los distraen de sus tareas fundamentales.

El reporte también analiza los programas educativos de atención a la población vulnerable, como Oportunidades (antes Progresa), coordinado por la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) que es el programa más importante del gobierno mexicano para combatir la pobreza, el cual incluye un componente educativo.

La vertiente educativa consiste en becas y apoyo para útiles escolares que se dan a las familias pobres con hijos en edad escolar, en forma condicionada a que los niños y jóvenes asistan a la escuela. Pretende asegurar la asistencia regular y la permanencia de los niños y jóvenes en la escuela hasta la educación media superior. Las becas tienen un monto máximo mensual, en educación básica, de 955 pesos por familia, y el de las becas de educación media superior es de mil 745 pesos. Actualmente se otorgan mensualmente 5.3 millones de becas escolares.

Este programa, frecuentemente evaluado, sólo ha mostrado su efectividad al mejorar la asistencia escolar, aunque de la calidad de la educación nada se sabe.

El estudio concluye señalando que los programas denotan gran esfuerzo del Estado y la sociedad, por lo que es necesaria una política parsimoniosa e integrada, para generar efectos sistémicos y propiciar uso más eficiente de recursos.

…alinear los  procesos que contribuyen a educación de calidad: el currículo, los materiales de instrucción, las formas de organización del sistema educativo, las formas de educar y apoyar el desarrollo profesional de los profesores, las formas de administrar las escuelas y el sistema educativo, las formas de evaluar y las formas en que los profesores facilitan el aprendizaje de los estudiantes, es decir la instrucción y la pedagogía. Será este buen alineamiento el que permite sostener esfuerzos educativos de alta efectividad…

Con estos análisis algo queda muy claro: cada programa debe evaluar el impacto (particularmente en la calidad educativa), antes de ampliar cobertura.