Archiv para diciembre, 2008

Las evaluaciones educativas en México

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Mientras que por mucho tiempo no se hicieron evaluaciones en México, en la actualidad enfrentamos un fenómeno inverso: se evalúa todo, aunque sin un plan bien definido. Los alumnos de educación básica deben contestar hasta cinco pruebas en un ciclo escolar.

A partir de la creación del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), en 2002, se inició el proceso para la elaboración de los Exámenes de Calidad y Logro Educativo (EXCALE), las cuales se empezaron a aplicar (de manera muestral) a partir de 2005. Actualmente se aplican a preescolar, 3º y 6º de primaria, así como a 3º de secundaria.

La Evaluación Nacional del Logro Académico en Centros Escolares (ENLACE), es una prueba, censal, del Sistema Educativo Nacional que se aplica a estudiantes de 3º a 6º de primaria y 3º de secundaria, de todas las escuelas del país (incluyendo escuelas indígenas, cursos comunitarios y telesecundarias). Esta evaluación fue aplicada por primera vez en 2006 y es responsabilidad de la Dirección General de Evaluación de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Además de estas dos macro evaluaciones nacionales, se siguen aplicando otras pruebas como Instrumento de Diagnóstico para los Alumnos de Nuevo Ingreso a Secundaria (IDANIS), a todos los estudiantes que concluyen el sexto grado de educación primaria para su ingreso a secundaria.

La Prueba de Factor de Aprovechamiento Escolar de Carrera Magisterial evalúa, por medio de un examen aplicado a los alumnos de los maestros participantes en carrera magisterial, los aprendizajes que los alumnos han obtenido en su grado o asignatura.

En el plano internacional, dos son las evaluaciones que sobresalen: El Programa para la Evaluación para Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), aplicada a jóvenes de 15 años, independientemente del grado escolar que cursen, y el SERCE coordinado por el Laboratorio Latinoamericano para la Evaluación de la Calidad Educativa (LLECE), que es un proyecto desarrollado por la Oficina Regional de la Educación para América Latina y el Caribe de la UNESCO. El laboratorio funciona como una red de sistemas de medición y evaluación de la calidad de la educación. Se aplica pruebas de lectura, escritura y matemáticas a estudiantes de 3° y 6° de primaria, e identifica los factores asociados al aprendizaje mediante cuestionarios dirigidos a estudiantes, docentes y directivos.

De manera local, hay muchas entidades que aplican sus propias pruebas estatales, se aplican pre-pruebas para PISA y para ENLACE, así como otras con diferentes características y finalidades.

Además de que ahora se tiene el problema de aplicar pruebas a todas horas y con todo tipo de finalidades, hay que agregar los costos. Se conoce con claridad lo que se invierte en ENLACE que tiene un costo de 200 millones de pesos, así como el gasto que se genera con PISA, en donde el gobierno mexicano debe pagar un millón de dólares por el derecho a participar en la prueba. (Milenio, 11 de diciembre de 2008).

México no necesita más exámenes, ni conocer que el sistema educativo está mal. Se requiere una política evaluativa que integre todas estas tendencias, de tal manera que no se gaste tanto en exámenes que arrojan resultados muy semejantes. Se requiere igualmente una política educativa que efectivamente integre los resultados de estas pruebas, para que además los profesores las consideren en su quehacer pedagógico. De lo contrario, sin control, tanta evaluación se convierte en un problema.
http://www.inee.edu.mx

Ranking mundial de universidades

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La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se posicionó en el lugar 150 del World University Ranking, elaborado por el Instituto de Educación Superior de la Universidad Jiao Tong, de Shanghai (UJTS), de acuerdo con su última actualización, publicada el 9 de octubre de 2008.

En esta emisión, la UJTS evaluó a más de seiscientas universidades en todo el mundo y, dentro de los resultados, ninguna universidad latinoamericana se encuentra entre las cien primeras posiciones. Sin embargo la UNAM se posicionó en el lugar 150, consolidándose así en la mejor de América Latina.

El ranking de la UJTS se elaboró tomando los siguientes criterios: las publicaciones en revistas científicas, los premios recibidos tanto por alumnos como por profesores, la difusión de sus investigaciones, además del funcionamiento académico con respecto al tamaño de cada institución. La máxima calificación  posible es de 100 puntos.

Se destaca que en su última edición (2008) se plantea un panorama diferente en América Latina con respecto a los resultados de 2007. El año pasado la mejor posicionada fue la Universidad de Sao Paulo, Brasil, seguida por la Universidad de Buenos Aires, Argentina. En aquella ocasión la UNAM apareció como la tercera mejor institución a nivel superior en América Latina, seguida por la Universidad Católica de Chile.

En 2008, la UNAM subió 42 posiciones, al pasar de la posición 192 al 150 y se posicionó en el primer lugar en América Latina, seguida por las universidades de Brasil y de Argentina.

Las 10 mejores universidades del mundo, según el listado de la UJTS, son:

El panorama no sólo es diferente para América Latina, ya que en la edición pasada, se señaló que la mayoría de las universidades mejor posicionadas se encontraban en Estados Unidos, país que concentra al 53.5% de las primeras cien del ranking y al 32.7% de la lista de 500. En 2008, el porcentaje de mejores universidades en ese país disminuyó a 38 % de las primeras cien.

El segundo país con el mayor número de universidades dentro de esta selección era el Reino Unido: 10.9% de las primeras cien instituciones se encontraban en este país. Este porcentaje aumentó este año hasta llegar al 17 %.

En el caso de México, la única universidad que figura dentro del ranking es la UNAM y su clasificación obedece a que obtuvo una puntuación de 60.9:

Escuela de las víctimas

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En el medio escolar, los niños agredidos por sus compañeros son los futuros agresores: agresividad engendra agresividad. Desde temprana edad el fenómeno de la agresión es aprendido, señala Renée Larochelle, en su artículo titulado L’école des victimes, publicado el pasado mes de noviembre, por la Universidad Laval de Québec, Canadá, el cual se basa en un estudio sobre las agresiones que sufren los niños dentro de la escuela.

Según un estudio reciente dirigido por Michel Boivin, profesor en la Escuela de psicología (publicado en Archives of General Psychiatry bajo el título “Predictive Validity and Early Predictors of Peer-Victimization Trajectories in Preschool”), sobre el desarrollo social del niño –y que es el centro del artículo de Larochelle–, un porcentaje considerable (3 de cada 10) de niños cuando ingresan a la escuela son objeto de agresiones recurrentes por parte de sus compañeros (a lo que los investigadores llaman modelos crónicos de victimización*).

Según Boivin, los niños que muestran un índice elevado de agresividad cuando son pequeños, cuyos padres utilizan comportamientos punitivos y cuyo nivel económico es bajo, son los más susceptibles de ser el blanco de los comportamientos negativos por parte de otros niños, ya sea físicamente o verbalmente. Esta agresividad puede formar parte del carácter del niño y puede ser consecuencia del comportamiento agresivo de sus padres.

Los investigadores estudiaron el comportamiento de mil 970 niños nacidos en Québec entre octubre de 1997 y julio de 1998, entre los que el 51 % eran niños. Los niños han sido evaluados en ocho etapas, de la edad de 4 meses y medio a 7 años. En cada una de las etapas de la evaluación, las madres debían dar informaciones sobre el contexto familiar, sus propias conductas como padres, las correcciones físicas aplicadas al niño, así como sobre los diferentes síntomas de malestares observables en sus hijos, como la tristeza y la ansiedad.

Posteriormente, durante el primer año de primaria, la victimización entre los compañeros fue evaluada por los profesores y los compañeros de clase. Los resultados muestran que las dificultades comienzan desde la primera infancia.

Con el curso de los años, la victimización puede estabilizarse o aumentar y proseguir en la escuela, de ahí la gran importancia de estudiar el desarrollo de estos comportamientos dentro del contexto escolar.

Tres trayectorias diferentes de victimización han sido identificadas por el equipo de investigadores:

Baja y creciente,
Moderada y creciente y
Elevada y crónica.

Como era de esperarse, la inmensa mayoría de los niños (71 %) siguen una trayectoria baja y creciente, mientras que el 25 % de los niños viven victimización moderada y creciente y el 4 % en elevada y crónica.

Las consecuencias potencialmente asociadas con una victimización elevada y crónica son múltiples: sentimientos de soledad, autoestima baja, problemas de salud, dificultades escolares e incluso pueden llegar a ideas suicidas.

Los niños que siguen las trayectorias tanto moderada y creciente como la elevada y crónica, durante la primera infancia, también tienden a conocer niveles de victimización más alta en el momento de su entrada a la escuela.

Para el caso mexicano, según el estudio “Disciplina, Violencia y Consumo de Sustancias Nocivas a la Salud en Escuelas Primarias y Secundarias de México”, del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), se tienen los siguientes datos relacionados a la victimización:

1. La proporción de alumnos de primaria que han sido lastimados físicamente por sus compañeros, es menor al 25 %.

2. Al menos 10 % de los alumnos de educación secundaria ha recibido amenazas por parte de otros estudiantes.

3. Los hombres son más agredidos que las mujeres.

4. Los alumnos que se reconocen con alguna dificultad física o de aprendizaje son más agredidos.

5. Los alumnos con calificaciones reprobatorias o bajas son objeto de violencia en mayor grado que los alumnos con calificaciones más altas.

6. Es distinta la magnitud de violencia que reciben los alumnos que asisten a diferentes modalidades del servicio educativo.

7. Son más agredidos los alumnos que reportan una menor vigilancia de sus padres.

Las soluciones al problema de la victimización, están relacionadas con una intervención preventiva de los padres, hacia los niños que están en riesgo, con el fin de ayudarles a superar sus dificultades.

Hay niños que todavía no han pisado la escuela y que ya vivieron las cosas muy difíciles en el plano interpersonal y familiar. Sobre todo con ellos hay que intervenir tempranamente para que en el momento de llegar a la escuela no se vean confrontados con el fenómeno de la victimización.

*El europeo Dan Olweus (pionero de estudios sobre este tema), ha definido la victimización como una conducta de persecución física y/o psicológica que realiza el alumno contra otro, al que elige como víctima de repetidos ataques.

Docentes, fundamentales en la resolución de conflictos

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Siete de cada 10 alumnos han sufrido algún tipo de violencia, conocida como bullying. Han sido agresores, víctimas o testigos, según los resultados de la Encuesta sobre violencia en las escuelas del Distrito Federal (La Jornada, 4 de diciembre de 2008).

El estudio fue realizado por la Secretaría de Educación del D. F. y la Universidad Intercontinental en 29 planteles, donde se trabajó con 3 mil 480 alumnos, personal de las instituciones educativas y padres de familia.

Áxel Didriksson, secretario de Educación en el Distrito Federal, señaló que en los últimos 15 años, la violencia –en sus diferentes versiones: verbal, física, sicológica y sexual–se ha agravado entre estudiantes de primaria y secundaria públicas. Una de las principales razones del incremento, según el funcionario, es la legitimación que la violencia tiene en el hogar y en los medios de comunicación, donde se “glorifica y se valora de forma muy positiva la agresión, ubicándose como un acto heroico, convirtiéndose así en un modelo natural de relación interpersonal” (Idem).

Según el reporte, el avance de la tecnología ha derivado también en la creación de un ciberbullying, en el que a través de internet, programas de chat, videos y blogs se intimida y amenaza a los estudiantes.

Se destaca que la violencia verbal –mediante insultos, descalificaciones y apodos –no sólo es la más común, sino que además es aceptada en tanto se considera broma y/o parte del juego. A este tipo de violencia le sigue la física: las patadas y los golpes.

Los espacios privilegiados para ejercer o ser objeto de agresión son el salón de clases y el recreo. Según Didriksson, a diferencia del pasado, cuando era “a la salida” de clases.

El próximo mes se dará a conocer una propuesta para evitar que la problemática continúe avanzando, principalmente en la secundaria, donde se ha agravado.

En esa propuesta habrá que tomar en consideración la participación de los docentes en la solución de los conflictos. En Argentina, se ha observado que los conflictos en la escuela se reducen a la mitad cuando los maestros se involucran (los datos fueron obtenidos de La voz del Interior, Córdoba, Argentina, miércoles 9 de abril de 2008).

Una encuesta a 60 mil alumnos de todo el país, realizada por el Ministerio de Educación de Argentina, el Observatorio de la Violencia en las escuelas y la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), reveló como uno de los principales hallazgos que la intervención de los adultos en la solución de conflictos de convivencia en las escuelas es muy elevada.

Según el estudio realizado a jóvenes de entre14 y 18 años –donde el 55 % fueron mujeres y 75 % estudiantes de escuelas públicas–, cuando el docente está al pendiente de los alumnos, los casos de agresión sin lesiones, se reducen a la mitad. Este indicador incluye la reducción de la violencia verbal entre compañeros: insultos, ignorarlo, ridiculizarlo, rechazarlo, robarle o romperle pertenencias, entre otras cosas.

Por otra parte, situaciones que se registran con poca frecuencia, como amenazas o lesiones entre compañeros o robo con violencia física o con amenazas, se reducen a una tercera parte cuando hay intervención de un adulto.

Los resultados muestran, también, que las situaciones en que se producen golpes y amenazas verbales se reducen a la mitad.

Las peleas a golpes entre compañeros, aquellas en las que es difícil identificar a la víctima y al victimario, también bajan significativamente cuando los adultos que laboran en la escuela intervienen.

El 35 % de los alumnos que participaron en alguna pelea con violencia física con compañeros lo hicieron bajo la ausencia de la mirada adulta. Mientras que el índice cae al 18.2 % cuando un docente interviene.

Incluso el llevar armas a la escuela es mínimo cuando existe la intervención de los adultos en la escuela. Se reducen a una cuarta parte cuando hay control de los docentes respecto a cuando no lo hay.

Según la opinión de los alumnos encuestados, el buen trato entre los compañeros también ayuda a solucionar los conflictos, aun en los casos en que los adultos no intervengan. Sin embargo, la encuesta muestra que cuando el docente interviene, mayor es el porcentaje de estudiantes que percibe buen trato de sus compañeros.

Formas de violencia

La forma de violencia más habitual es el rompimiento de útiles u otros elementos que se llevan a la escuela. Más de una tercera parte de los alumnos dice haber sido víctima de ella.

Siguen en importancia los gritos, las burlas y los insultos (entre 12 y 15 % de los alumnos dicen haber pasado por esas situaciones). En última instancia, se ubica el haber sido hecho a un lado por parte de los compañeros, aspecto que sólo se señala en un 7 % de los casos.

En México se cuenta con el estudio “Disciplina, Violencia y Consumo de Sustancias Nocivas a la Salud en Escuelas Primarias y Secundarias de México”, del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) que no se refiere directamente a si la participación de los docentes disminuye o no la violencia en los alumnos, sin embargo en él se puede constatar que la percepción que los alumnos tienen de la disciplina en la escuela disminuye la violencia, cuando los jóvenes notan que sus escuelas son estrictas.

Aunque la violencia disminuye conforme se incrementa la disciplina, cuando ésta es muy estricta, la violencia es mayor. Es decir, las escuelas no deben estar en ninguno de los dos extremos: indisciplinada o autoritaria.

Este fenómeno posiblemente se explica porque cuando los estudiantes perciben que las normas disciplinarias son claras y se aplican –lo que se entendería por una disciplina estricta– tienen mayor conciencia de lo que está permitido y lo que no está permitido hacer; en cambio, cuando la disciplina es muy estricta, puede ser que los alumnos perciban que las normas son exageradas e irracionales.

Dado que el espacio privilegiado para ejercer o ser objeto de agresión, entre los jóvenes mexicanos, es el salón de clases y como hasta este momento no existe información oficial disponible que explique el comportamiento de los alumnos con la participación de los docentes, el tema queda pendiente y es importante investigar.

Factores que influyen en los buenos o malos resultados*

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Segunda Parte

Los resultados de contexto considerados claves de los reportes de PISA (por sus iniciales en inglés, Programa Internacional para la Evaluación de los Estudiantes), se agrupan en positivos y negativos.

Estos últimos influyen de manera perjudicial para el desempeño académico de los alumnos, de los cuales se hace referencia.

Resultados claves: factores que comprobaron ser negativos

Modalidad

En cuanto a estudiantes de secundaria, la mayoría de los estudiantes se encuentran inscritos en la modalidad general, y sólo un tercio en la modalidad técnica. El promedio de los estudiantes de la modalidad general en las tres pruebas de PISA es más alto en todos los casos que los de la modalidad técnica, y en otro tipo de secundarias. Esto también refleja la relativa baja calidad de la escuela técnica o de la telesecundaria con respecto a la modalidad general.

La modalidad está directamente relacionada con el estatus socioeconómico de los alumnos, ya que la mayoría de los alumnos evaluados de las secundarias técnicas son personas de menores recursos y un estudiante de telesecundaria está en un nivel mucho menor (casi tres veces por abajo del nivel socioeconómico de un estudiante promedio de bachillerato general).

Estas diferencias son estadísticamente significativas, por ello se puede decir que entre menor sea el índice socioeconómico son peores los resultados obtenidos.

Tipo de sostenimiento de la escuela: público

Respecto a las escuelas públicas hay un impacto negativo en las tres áreas que fueron evaluados. El impacto es de 19 puntos en promedio. Este resultado hay que tomarlo con precaución en tanto que hay resultados estatales en donde la proporción de estudiantes de escuelas privadas es muy baja, por lo que la comparación no siempre es adecuada.

Estrategia de aprendizaje: memorización

Los alumnos que tuvieron resultados inferiores demostraron que su principal estrategia de aprendizaje estaba relacionada con la memorización, aunque también estos mismos alumnos aceptaron que éste es el peor método empleado si se quiere obtener un mejor aprendizaje.

Posición socioeconómica baja de los alumnos

Éste tiene un impacto negativo en el desempeño de los estudiantes cuando los alumnos pertenecen a niveles socioeconómicos bajos pues están asociados con variables como el empleo de la madre que se traduce en un descuido para la revisión de la realización de tareas en casa y otras actividades educativas. El elevado número de hermanos pareció influir en el desempeño de los alumnos en tanto que se les representó menos atención, por parte de los padres, para el desarrollo de las actividades extraescolares.

Número de estudiante por profesor

Una variable que influyó negativamente en el desempeño de los alumnos fue el número de estudiantes por profesor, a mayor número de alumnos el rendimiento fue menor. Esta relación no ha sido suficientemente documentada en las pruebas de PISA por lo que habrá que hacer análisis adicionales.

Efectos de la tecnología

Como un elemento agregado se documentó los efectos del empleo de la tecnología en el desempeño de los alumnos, las conclusiones más relevantes fueron las siguientes:

Número de computadoras por profesor

Esta variable no demostró tener algún impacto positivo en el aprendizaje de los alumnos.

Número de computadoras por alumnos

El número de computadoras por estudiante no tiene algún impacto claro, no se pudo demostrar que influye positiva o negativamente, aunque los elementos con que se cuenta hasta el momento impiden tener una posición a este respecto, es necesario hacer análisis adicionales. Lo que sí se pudo documentar es que los estudiantes que utilizaron las computadoras con eficacia en la escuela alcanzaron más altos resultados en todos los temas.

Equipo y laboratorios

Estos elementos se asociaron con resultados más altos en materias de ciencias, es decir, a mayor cantidad y calidad de recursos disponibles para los alumnos hubo un mejor desempeño.

*La nota ha sido construida con base en los reportes de PISA de las 3 ediciones y los análisis adicionales del INEE.