Archiv para septiembre, 2008

Educación en México muy mal, según la OCDE

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La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en los últimos años, se ha convertido en referencia internacional obligada para discutir los logros y los desaciertos de la educación, cuyos informes y recomendaciones son noticias ampliamente difundidas en México (quien se adhirió a este organismo en 1994).
En esta organización destacan los informes correspondientes al Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés), trianuales y los Panoramas Educativos (Education at a Glance) anuales.
Este último caso, el Panorama Educativo 2008 fue dado a conocer 9 de septiembre del presente año, en el cual se anexa la “Nota para México”, la que a semejanza de los reportes de años pasados, reitera que nuestro país ocupa las últimas posiciones en los indicadores sobre el desempeño del sistema educativo:
Se señala que a pesar de que México tiene uno de los mayores promedios de gasto público destinado al sector educativo –de 1995 a 2005– en relación con el producto interno bruto (PIB), el gasto promedio por alumno (de primaria a bachillerato) apenas alcanza los 2 mil 405 dólares al año, mientras que el promedio de los miembros de la organización es de 7 mil 527, lo que coloca al país en la última posición (Estados Unidos destina 12 mil 788 dólares por alumno, que encabeza la lista). En primaria se destinan mil 964, mientras que el promedio de la OCDE es 6 mil 252 dólares. En secundaria, se destinan sólo mil 838 por estudiante, en contraste con los 7 mil 437 que en promedio invierte el resto de los estados miembros.

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Tabla B1.1. Gasto anual en las instituciones educativas por estudiante de educación primaria a educación terciaria (2005)
En equivalente a dólares americanos

Ocupa, también, el último sitio en cuanto a alumnos egresados de secundaria, ya que sólo 41 % de los inscritos en ese nivel educativo concluyen sus estudios, se ubica por debajo de Turquía, que tiene 51%. Se ubica en el segundo nivel más bajo en egresados de preparatoria al ser sólo el 39 %, de los mexicanos entre 25 y 34 años, quienes la han concluido. La educación de los jóvenes de 15 a 19 años, sigue siendo preocupante, menciona el informe, ya que tiene una de las tasas más bajas de cobertura educativa, pues 45.1 % no asisten a la escuela. De éstos, 62 % tiene empleo y el 38 % restante no estudia ni trabaja -¿Qué hacen con su tiempo libre tantos jóvenes? ¿Será por eso que los fenómenos de la migración y la delincuencia se están desarrollando tan rápidamente? Para tener una mayor agravante entre esta población, su tasa de inscripción sólo alcanza 48.8 %, mientras la media de los miembros del organismo es de 81.5%, lo que ubica al país en el penúltimo lugar de la lista de 30 países, sólo por arriba de Turquía (con 45.2 %).

En cuanto al nivel universitario, se señala que de 1995 a 2005 el gasto por alumno se incrementó 13 % en términos reales –uno de los más elevados de la OCDE–, una proporción importante de estudiantes de este nivel no concluye sus programas educativos satisfactoriamente, pues sólo 61 % de los que ingresan logra terminar sus estudios, cifra inferior al promedio del organismo, que alcanzan una media de 69%.

Ha aumentado en el país la participación de los particulares en la enseñanza superior, pero las colegiaturas son muy altas, en promedio 11 mil 359 dólares, cifras consideradas “muy altas”, comparadas con otros países de la OCDE. En bachillerato el gasto se incrementa a 2 mil 853 dólares, las naciones integrantes de la OCDE destinan 8 mil 366, y en el nivel universitario la erogación por estudiante en México es de 6 mil 402 dólares, cuando en el nivel promedio del organismo alcanza 11 mil 512 dólares.
México mantiene uno de los “más grandes déficit” entre el gasto por alumno de primaria y el nivel universitario, pues este último triplica la inversión destinada al gasto por estudiante de enseñanza básica. A pesar de que en la mayoría de las naciones de la OCDE se gasta más en el nivel universitario que en primaria, en el caso de México dicha relación está fuera de equilibrio.

Los resultados de PISA han revelado también que la relación en los países entre los recursos invertidos en educación y los resultados del aprendizaje, en el mejor de los casos, es moderada; eso indica que el dinero es un requisito previo necesario, pero que no basta para una buena calidad en los resultados del aprendizaje. Los países que están inmediatamente arriba de los resultados de México, tienen un nivel de bienestar económico, medido por el ingreso nacional bruto per cápita, inferior al de México. En algunos casos la diferencia es sustancial como en Indonesia que está muy cerca de México en los resultados de PISA (mil 226 de México contra mil 177 de Indonesia) pero muy lejos en ingreso (7 mil 890 de México contra mil 420 dólares de Indonesia, para el 2006).
En cuanto al salario docente, a pesar de que en el país las percepciones de los maestros son altas, si se comparan con el PIB nacional, se compensa con grupos más grandes y mayor carga de horas de instrucción.
Estos resultados no dicen algo nuevo, porque si se revisan estos reportes, desde hace varios años indican que en México la educación no anda nada bien. El año pasado dijeron lo mismo.
Hemos transitado de un extremo a otro: hace años la evaluación era desdeñada y ahora evaluamos todo –hasta parece una obsesión-; sin que los resultados sean valorados en su justa dimensión, no han ayudado a identificar tanto lo que se hace mal como lo que se hace bien, con el fin de encontrar medidas que permitan mejorar los resultados.
Es hora de que se haga algo con esos resultados, ¿de qué sirve saber que el sistema educativo en México está mal si no se cambia? Hacen falta propuestas razonables, estrategias y acciones concretas que permitan reducir las brechas que separan a México de otros países, cuya educación es buena.

En 6 de cada 10 escuelas donde se aplicó la prueba Enlace hubo copiones

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Los resultados que 6 de cada 10 escuelas primarias públicas de Puebla obtuvieron en la prueba Enlace 2008 serán revisados, porque existen sospechas de que sus alumnos copiaron las respuestas.
Ante las quejas que hicieron padres de familia el año pasado porque los exámenes de sus hijos fueron anulados al detectarse que copiaron, este año la SEP optó por no descartar ningún examen hasta que no se “verifique” que efectivamente el alumno copió los contenidos.

Como resultado de lo anterior, en esta emisión de la evaluación, la Secretaría de Educación Pública (SEP) cambió el concepto de exámenes copiados por pruebas que se deben “verificar”.
Para que la SEP considere que los exámenes se deben “verificar”, el sistema debe detectar aquellos en donde las respuestas incorrectas son iguales en un mismo salón –las pruebas son de opción múltiple y se procesan a través de un lector óptico–. No se puede afirmar que los alumnos copiaron, dado que esta conducta no fue observada durante el examen, pero es probable que lo hayan hecho.
Cuando las respuestas son contestadas correctamente es muy difícil poder decir que copiaron, pero en las que contestaron mal sí se pueden considerar copias, pues es muy baja la probabilidad de que uno o varios alumnos, del mismo salón, contesten mal de la misma manera una pregunta.
Los resultados de las escuelas que tienen más de 30 % con alumnos marcados como “exámenes a verificar” son menos confiables que los de las escuelas con bajos porcentajes en esta categoría.
En Puebla fueron evaluadas un total de 4 mil 445 escuelas primarias, de las cuales 2 mil 607 registran exámenes que se tienen que ir a revisión. El total de exámenes a revisión en la entidad es de 48 mil 372.
De estas escuelas, los casos en donde el 100% de los exámenes realizados serán revisadas es de 13, con 441 exámenes.

Escuelas primarias participantes, por modalidad

Fuente: SEP/ENLACE

De este total, las escuelas en donde se sospecha hubo un mayor grado de copia son las públicas, al tener al menos un caso de revisión, seis de cada diez. Mientras que en las particulares fue del orden de dos de cada diez.

Escuelas primarias a “revisión”, por modalidad

Fuente: SEP/ENLACE

En el caso de las escuelas secundarias tres de cada diez escuelas se fueron a revisión, es decir 630 de un total de 2 mil 23 escuelas evaluadas en ese nivel. El total de exámenes a revisión es de 6 mil 794.
Las escuelas que están en revisión el 100% de los exámenes son 68 con mil 137 pruebas, lo que representa 3.36 % del total de las escuelas

Escuelas secundarias participantes, por modalidad

Fuente: SEP/ENLACE

El fenómeno de alto nivel de copia en las escuelas públicas se repitió en las secundarias, al tener, al menos un caso de revisión, tres de cada diez. En las escuelas particulares las que están en duda son dos de cada diez.

Escuelas secundarias a “revisión”, por modalidad

Fuente: SEP/ENLACE

Los exámenes han sido incorporados a la base de datos hasta que se concluya el procedimiento de “verificación”, ésta será responsabilidad de cada una de las escuelas, a quienes la SEP entregará el resultado de los alumnos que copiaron como resultado en duda.
Cada alumno tendrá su hoja de resultados etiquetada como “caso en duda”, lo que se hará del conocimiento al padre de familia y éste tendrá derecho a impugnar o aceptar el resultado que le presenta la escuela.
De esta manera, aunque todos los elementos indiquen que el nivel de copia en la prueba fue alto, en esta ocasión no se podrán anular los exámenes y más bien será la responsabilidad de los padres de familia, en última instancia, determine si los alumnos copiaron o no.

En una de cuatro escuelas la prueba Enlace falló en Puebla

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Una de cada cuatro escuelas de la entidad incumplieron con el requisito de aplicar la prueba Enlace a más del 80% de sus alumnos, como lo establece la Secretaría de Educación Pública (SEP), lo que afecta la validez de los resultados de la misma, pues no es representativa de la situación de los planteles educativos.

De acuerdo con los resultados dados a conocer por la SEP, se registraron casos —incluso a nivel nacional— donde la prueba se aplicó, incluso, a menos de diez alumnos (como el Colegio de Idiomas, donde sólo lo presentaron tres estudiantes), lo que impide conocer realmente el nivel de las escuelas.

Enlace, realizada por tercera vez en México, es una prueba de carácter censal, por lo que debe ser aplicada, por lo menos, al 80% de los estudiantes de primaria de tercero a sexto grado, así como a tercero de secundaria.

Este requisito está especificado dentro de los lineamientos establecidos por la SEP, a nivel nacional, para la aplicación de Enlace. Incluso, especifica que tal disposición obedece a que se trata de obtener un diagnóstico de la situación de cada plantel, lo que no se lograría si se aplicara a unos cuantos alumnos, pues en tal caso la prueba reflejaría la situación de esos estudiantes en particular y no de toda la escuela.

A pesar de la obligatoriedad de este requisito, y de que la SEP envió recordatorios oficiales, a todos los planteles del país, mil 258 escuelas poblanas (de un total de 4 mil 445 evaluadas) hicieron caso omiso y aplicaron la prueba sólo a un puñado de sus estudiantes.

Gracias a ello, las escuelas públicas, por primera vez desde que empezó a aplicarse Enlace, consiguieron colocarse entre las diez mejores tanto a nivel nacional como estatal, pero si se revisa el grado de participación de alumnos, se descubre que en algunos casos, ese resultado se debe a cinco o siete estudiantes destacados de esos planteles, y en modo alguno al total de su matrícula.

En esta emisión de Enlace por primera vez se encuentran escuelas públicas entre las diez con más alto puntaje, sin embargo ninguna de ellas tiene un número de alumnos evaluados que pueda darle representatividad.

Una constante observada entre las “mejores” escuelas de educación básica, tanto a nivel nacional como a nivel estatal, es que registraron un mínimo número de alumnos evaluados: trece en el mejor de los casos y, en el peor, sólo tres.

Esto muestra que hubo anomalías en la aplicación de la prueba, al seleccionarse sólo a aquellos estudiantes que garantizarían un buen resultado para el plantel, irregularidad que, al parecer, fue tolerada por la SEP a nivel federal.

El escenario en secundarias no fue diferente, como se observa en los siguientes cuadros:

En Puebla fueron evaluadas 2 mil 23 escuelas secundarias, de las cuales 375 no tienen representatividad.

Entre las 10 mejores escuelas secundarias, la única pública que figura evaluó a un reducido número de alumnos, de tal manera que no se tiene ninguna seguridad sobre la buena calidad de la institución.

Por otra parte, en días pasados durante una conferencia de prensa, Darío Carmona García, secretario de Educación Pública en el estado, resaltó que el estado subió del lugar 26 al 18 de aprovechamiento escolar a nivel nacional, sin embargo no tomó en consideración que en el caso de primaria, no se cumplió con el requisito de que por arriba del 80% de las escuelas evaluadas tuvieran resultados confiables (representativos), por tanto tampoco se puede hablar de representatividad de Enlace en Puebla.

Reprobaron el examen 6 de 10 profesores que ganaron una plaza

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Seis de cada diez profesores que obtuvieron alguna de las 231 plazas asignadas a Puebla por la Secretaría de Educación Pública reprobaron el Examen de Ingreso al Servicio Docente 2008-2009.

La lista de resultados del examen, dados a conocer por la SEP el 15 de agosto, muestran el caso de un profesor en servicio que concursó a nivel primaria (con el número de folio 212045376), quien obtuvo 33 aciertos de 80 en la prueba, lo que equivaldría a una calificación reprobatoria de 4, a pesar de lo cual no sólo consiguió una plaza sino se convirtió en el parámetro para evaluar a los demás aspirantes en el nivel básico, pues el suyo fue el resultado más alto en esa categoría y, de acuerdo con los criterios establecidos por la SEP, los maestros debían obtener, al menos, 70% del puntaje más alto para hacerse acreedores a una plaza.

Esto implica que a los demás aspirantes les bastaría con obtener 23 aciertos para ingresar al servicio docente.

Para el estado de Puebla, la SEP puso a concurso 231 nuevas plazas, a pesar de que inicialmente se anunció que serían sólo 177. Para ello, los aspirantes se sometieron a un examen el pasado 11 de agosto, donde debían mostrar su dominio de los contenidos programáticos del curso y nivel al que aspiraban, así como sus habilidades pedagógicas.

Para la evaluación de las pruebas, la SEP estableció un criterio de acreditación para los docentes, basado en otorgar las plazas a quienes obtuvieran al menos el 70% del puntaje máximo alcanzado en las pruebas (a semejanza de algunas evaluaciones del CENEVAL o de instituciones de educación superior, como la UAP), en lugar de exigir la aprobación del examen, como lo establece el Acuerdo 200 de la propia dependencia, que contiene las reglas de ingreso y selección del personal docente.

Entre otras condiciones, el Acuerdo 200 exige que, para aprobar un examen de oposición, la calificación mínima indispensable es de 6. Calificaciones de 5.9 hacia abajo se consideran reprobatorias.

De esta manera, podrán estar frente a grupos escolares aquellos docentes cuyos resultados en la prueba equivalen a una calificación menor a 5.9, siempre y cuando hayan obtenido al menos 70% del puntaje más alto de la prueba.

Así, por ejemplo, uno de los docentes en servicio de educación tecnológica, que obtuvo 47 aciertos de 80 (la puntuación más alta dentro de su categoría, pero que equivalen apenas a 5.8 de calificación), no sólo tiene derecho a ocupar una plaza, sino que establece el parámetro para evaluar al resto de los aspirantes en ese grupo.

De esta manera, resulta que de los 746 de aspirantes a docentes en el estado de Puebla —tanto de nuevo ingreso como maestros en servicio—, la SEP consideró como acreditados sólo al 42.73%, a pesar de que en este último grupo reprobó el 63.93%.

Esto implica que, de los 61 docentes en servicio que acreditaron el examen, sólo 22 aprobaron y podrían aspirar a ocupar una de las 115 vacantes. En el caso de los maestros de nuevo ingreso, donde la SEP acreditó a 685, sólo 405 estarían en condiciones de ser contratados para alguna de las 116 vacantes.

Hay que destacar que, aunque originalmente la SEP anunció que para el estado de Puebla se abrirían 177 plazas, finalmente se sometieron a concurso 231.

De esta manera, las vacantes en Puebla para aspirantes de nuevo ingreso podrán ser ocupadas por quienes tuvieron los mejores resultados en los exámenes, aunque sus calificaciones sean reprobatorias.

Un dato que llama la atención es que, en las listas de resultados de docentes de nuevo ingreso, la SEP incluyó el promedio obtenido por cada uno de ellos en sus estudios de licenciatura. Y la mayoría de los resultados estaban por arriba del 9. Esto implica que, a pesar de contar con buenas calificaciones al egresar del nivel superior, los docentes no contaron con las aptitudes suficientes para aprobar el examen de oposición para ingresar al servicio docente.

Debe destacarse que, en el caso de los docentes en servicio, aunque no hayan acreditado el examen podrían conservar su trabajo y seguir impartiendo clases con plaza de honorarios, a pesar de que hayan reprobado el examen.

Como se habrá observado en los cuadros anteriores, reprobaron 41 docentes en servicios y 959 de nuevo ingreso, lo que da un total de mil docentes que no acreditaron la prueba, de los mil 746 que la presentaron.

El menor número de aciertos (13) los tuvo un aspirante de nuevo ingreso de educación física, mientras el máximo (69) correspondió también a un aspirante de la misma categoría.

Educación física resultó ser la modalidad con el promedio más bajo (38.13) puntos, en tanto que el único maestro del nivel de primaria que presentó la prueba promedió 33 puntos.

Los aspirantes de nuevo ingreso tuvieron un promedio ligeramente mejor (41.83) que el de los docentes en servicio (38.61). Como se comentó más arriba, en estos casos, aunque pueden considerarse como alumnos de excelencia en sus instituciones, dentro de la prueba su promedio fue muy bajo.

Los exámenes estuvieron integrados por 80 reactivos divididos en tres aspectos: competencias didácticas (34 preguntas), contenidos programáticos (40 preguntas) y habilidades intelectuales específicas (24 preguntas). Los maestros obtuvieron los mejores resultados en contenidos programáticos (14.04 puntos en promedio), mientras que consiguieron 13.02 en habilidades intelectuales y 12.44 en competencias didácticas.

Es decir, sus aptitudes para la enseñanza estarían por debajo de su dominio de los contenidos establecidos para cada grado y curso escolar.

Según la SEP, las plazas se asignarán de acuerdo con el orden de puntuación obtenida en el examen.

Quedarán fuera del nivel preescolar más de 82 mil niños en Puebla

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A dos semanas del inicio del ciclo escolar 2008-2009, para el cual serán obligatorios los tres grados de educación preescolar a nivel nacional, 1 millón 700 mil niños en el país de tres a cinco años (aproximadamente la tercera parte de los menores de esa edad) no serán atendidos por el sistema escolar mexicano.

En Puebla, se quedarán sin ir a la escuela 82 mil 755 niños que representan el 21.6% de la población infantil.

El Congreso estableció, en 2002, la obligatoriedad de la educación preescolar que entraría en vigor en el ciclo 2004-2005 con el tercer grado, para el siguiente ciclo el segundo y para el 2008-2009 el primero.

La medida tomada por el gobierno federal de exigir la educación preescolar provoca más desigualdad, debido a que el 100% de la niñez no puede ser atendida: los que se quedan sin educación se encuentra en las zonas más desprotegidas del país. Así se inicia el rezago educativo temprano, es decir, que algunos niños no podrán ingresar oportunamente a las escuelas de educación básica, al constituirse el primer año en un prerrequisito para cursar el segundo año.

Fuente: INEE, estimaciones a partir del Sistema de Estadísticas Continuas de la DGPP/SEP, inicio del ciclo escolar 2006-2007 y de las Proyecciones de la Población de México, 2005-2050, Conapo.

Históricamente Puebla se ubica entre los estados con menos cobertura. Para el ciclo escolar 2001-2002 apenas atendió al 61.6% de los niños, según datos de la SEP.

Fuente: Observatorio Ciudadano de la Educación.

Fuente: Observatorio Ciudadano de la Educación.

Puebla, a pesar de que todo parece indicar que no va a cumplir con la disposición nacional de la obligatoriedad para el primer año, es actualmente de los estados con mayor cobertura (ocupa la posición número 10) al atender al 78.4% de los niños en el ciclo escolar 2006-2007, según los datos del Panorama Educativo 2007 elaborado por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE).

Oaxaca, en el mismo periodo, ocupaba el lugar 16 en cobertura en este nivel, al atender al 75% de población escolar.

Mientras que Tlaxcala ocupaba el lugar 18 al tener una tasa de cobertura del 72.5%.

La tendencia nacional apunta a que tampoco se cumplirá con la obligatoriedad para el próximo ciclo escolar. El pasado 20 de mayo, el subsecretario de Educación Básica del país, Fernando González Sánchez, declaró al periódico Reforma que se requerían 17 mil millones de pesos adicionales para atender el nivel de preescolar; señaló además que para evitar el rezago no será obligatorio el primer año.

México y Perú tienen al preescolar como obligatorio; sin embargo el segundo país anota, en el 2004, que el requisito de la obligatoriedad se establecerá en el momento en que el Estado garantice la cobertura del 100%.

Se sabía, desde el momento de la propuesta, en 2002, que no existían las condiciones para garantizar el 100% de la cobertura, sin embargo se aprobó la medida por presiones del SNTE para obtener beneficios con la creación de nuevas plazas y, por tanto, la ampliación de la membresía sindical y la consecuente construcción de alianzas políticas.

De acuerdo con datos del INEE, en el ciclo 2002 sobrepasaba a los 3 millones de escolares, que implicaban la contratación de por lo menos 120 mil profesores.

Sin examen, se otorgarán 200 plazas magisteriales en Puebla

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Aunque las 6 mil 275 plazas magisteriales autorizadas por la Secretaría de Educación Pública (SEP) federal fueron asignadas a cada entidad federativa de acuerdo con la Programación Detallada (Prodet) del Presupuesto de Egresos de la Federación 2008, en los hechos representarían apenas el 50% de las que realmente se otorgarán, pues una cifra similar será asignada de manera discrecional por negociaciones con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

El pasado 29 de julio, el ex subsecretario de Educación Básica, Lorenzo Gómez Morín señaló (Reforma, 29 de julio de 2008) que la mitad de las plazas de educación no se renovarán por vía del concurso, pues el número de plazas autorizadas no refleja las vacantes de los estados.

Ello porque la media de crecimiento anual, en el ámbito magisterial, es de 4% y las plazas a renovarse durante el próximo ciclo escolar (como lo señaló la titular de la SEP, Josefina Vázquez Mota) representan apenas la mitad de esa tendencia.

Lo anterior implica que para el estado de Puebla (por ejemplo) se asignaron 177 plazas mediante criterios como las características de la población, su dispersión y la necesidad de crecimiento; pero debido a las estimaciones de crecimiento, se asignaría una cantidad similar a través de negociaciones con el sindicato magisterial. Eso significa la incorporación, al menos, de otros 177 docentes sin concurso de por medio.

De acuerdo con la SEP, las 6 mil 275 plazas se distribuyeron a partir de un análisis que toma en consideración los reportes que cada estado envía a la SEP federal sobre la población potencial de cada nivel, ubicada por localidad y número de grupos para abrir; la dispersión de la población y las necesidad de crecimiento en el estado, por la apertura de nuevos grupos y la conformación de nuevos circuitos de supervisión.

Esto debería generar una asignación de plazas proporcional al tamaño de la población de cada entidad y a sus necesidades de crecimiento. Pero esto no se ve reflejado en la distribución final por parte de la SEP para cada estado:

Distribución definitiva de plazas a concursar según entidad federativa

En el total se incluyen los datos correspondientes a Michoacán y Oaxaca, aunque no se despliegan las cifras específicas porque en esos estados no se llegó a un acuerdo. No se incluyen las plazas de la plantilla ordinaria, es decir aquellas que están libres por jubilaciones, muertes y/o retiros y que pueden quedar libres de manera temporal.

Como se observa en el cuadro, el estado más beneficiado en la distribución de plazas fue Chiapas (mil 187), y el más desfavorecido fue Baja California (7).

En el caso de Baja California existe una congruencia entre el bajo número de plazas asignadas y las características de su población: avanza a casi tres veces el ritmo nacional pero se concentra en zonas urbanas, lo que explican que no se creen tantas plazas de profesores, pues la potencial población estudiantil se encuentra en zonas urbanas y por tanto los grupos pueden ser numerosos, atendidos por menos profesores.

No ocurre lo mismo con Chiapas, que se caracteriza por un fuerte crecimiento poblacional, muy por encima de la media nacional y con un alto nivel de dispersión. De esta manera se requiere crear un alto número de plazas de docentes que se distribuyan en todas las localidades, se requieren más docentes aunque el número de alumnos sea bajo.

Siguiendo los criterios de asignación para los estados de Baja California y Chiapas, Puebla (que recibió 177 plazas) se asemeja al segundo ya que si bien su crecimiento población es ligeramente mayor al de la media nacional, presenta una alta dispersión (en el 2005, 90 mil personas que habitan comunidades de menos de 100 habitantes). Por se le debería haber asignado un número de plazas similar al de Chiapas.

Además, Veracruz recibió 735 plazas a pesar de que tiene características muy parecidas a las de Puebla: 57 % de su población vive en comunidades de menos de 15 mil habitantes, y su crecimiento es menor a la media nacional.

Esto muestra que los criterios marcados por la Prodet no parecen seguirse de manera estricta para la distribución de las plazas magisteriales, sino que —como se señaló al inicio—, lo privativo en este proceso es la negociación.

Incluso, algo similar ocurriría con los exámenes aplicados al personal docente que aspira a ocupar estas nuevas plazas.

Si bien el proceso de asignación de plazas ha sido anunciado como transparente, con la intención de validar a la Alianza por la Calidad de la Educación, existen otras irregularidades, como el hecho de que las convocatorias ni siquiera fueron validadas por el Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU) y los criterios de asignación de plazas —como ya se planteó—obedecieron a intereses distintos a las necesidades de la población.

Exámenes en duda

Los docentes, para ocupar las nuevas plazas, deberán concursar por ello mediante examen. Sólo que no fue establecida una calificación mínima aprobatoria. Es decir, la asignación se realizará a partir del puntaje más alto obtenido en las pruebas (sea éste aprobatorio o no), lo que es tanto como decir que no serán elegidos los mejores docentes, sino los menos peores.

Las vacantes de la plantilla ordinaria serán negociadas. Se podrán ingresar al sistema educativo mediante el concurso de plazas en el estado, comprobando que saben leer, escribir, enseñar y conocen el plan de estudios.

Las plazas serán distribuidas en los niveles de preescolar, primaria y secundaria; así como en las modalidades general, indígena, telesecundarias y educación especial:

 

Fuente: SEP

Como se observa, la mayor asignación de plazas fue para el nivel preescolar, justo en el momento en que entra en vigencia la obligatoriedad en educación preescolar.

En cambio, otros niveles y modalidades como la educación indígena (preescolar y primaria) o la educación especial, resultaron menos favorecidas. Llama la atención que, de acuerdo con el cuadro anterior, no se asignaron plazas para el nivel secundaria, sino sólo para telesecundaria.

En Puebla, la distribución fue semejante: se privilegiaron los niveles de preescolar y telesecundaria, pero no se otorgó ninguna plaza para primaria:

 

Fuente: SEP