Archiv para diciembre, 2007

Sin aptitudes 5 de cada 10 poblanos para acceder a educación superior

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Menos del 1% de los estudiantes poblanos tienen aptitudes para realizar actividades de alta complejidad en las áreas científicas, mientras que las del 52% son insuficientes para tener acceso a estudios superiores.

Media de desempeño en la escala global de ciencias para los países participantes, PISA 2006Esto se desprende de los resultados obtenidos tanto por México como por Puebla en la prueba estandarizada del Programa Internacional para la Evaluación de los Estudiantes (Programme for International Student Assessment PISA, 2006) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)

En dicha prueba, México se colocó en los últimos lugares en aprovechamiento escolar, con una media nacional de 410 puntos, mientras que Finlandia, en primer lugar, tuvo 563; y el estado de Puebla se encuentra junto con las entidades de Oaxaca, Guerrero, Chiapas y Tabasco como las peores entidades del país en desempeño escolar (con un promedio de 387).

PISA es una evaluación trianual que mide el desempeño de jóvenes mexicanos de 15 años (en las 32 entidades federativas, ya sea que estén inscritos o no en alguna institución educativa), y que, en cada una de sus aplicaciones, pone énfasis en un dominio diferente. La primera emisión, realizada en el 2000, evaluó lectura; la segunda, en 2003, matemáticas. La de 2006 se centró en ciencias.

La evaluación de PISA 2006 organiza los resultados por niveles de competencia: los estudiantes ubicados entre los niveles 0 a 1 tienen dominios insuficientes (en especial el 0) para acceder a estudios superiores y desarrollar diversas actividades. En el nivel 2 se encuentran quienes poseen el mínimo adecuado para desempeñarse en la sociedad. Los que se ubican entre los niveles 3-4 están por arriba del mínimo necesario y, por ello, buenos, aunque no del nivel deseable. Los niveles 5-6 corresponden a los jóvenes con potencial para realizar actividades de alta complejidad cognitiva, científicas u otras.

De acuerdo con estos criterios, la mayoría de los jóvenes mexicanos se encuentran entre los niveles 1 y 2. Y los de Puebla, en especial, estarían entre los últimos lugares a nivel nacional

La mayoría de los jóvenes poblanos se encuentran en el nivel 1, pues sus conocimientos científicos son limitados y sólo pueden aplicarlos a pocas situaciones familiares: sus explicaciones “científicas” son obvias y obtenidas directamente de la evidencia dada.

Los cuestionarios de PISA están construidos, en términos generales, por preguntas de opción múltiple y preguntas abiertas en las que los jóvenes deben construir la respuesta. En algunos casos esto exige una argumentación larga, mientras que en otras es corta. Y las respuestas se califican como total o parcialmente correctas, es decir que para aquellas que requieren la construcción de la respuesta se considera que está parcialmente bien si cumple con una parte de los criterios, mientras que si alcanza a cubrir todos es considerada totalmente correcta.

Por ejemplo, en el examen de PISA se les presentó el siguiente texto que corresponde al contenido de la lluvia ácida y sus efectos corrosivos, con su correspondiente pregunta:

Responder adecuadamente a esta pregunta exige del estudiante la capacidad de asociar de diferentes conocimientos para derivar la respuesta correcta, como hacer uso de conocimientos previos relacionados con cambios químicos de la materia y el origen natural del nitrógeno y del azufre.

El hecho de que la mayoría de los alumnos mexicanos no respondieran bien a este reactivo implica que son incapaces de relacionar datos y, por ende, no sólo carecen de aptitudes de raciocinio y de argumentación, sino también de generar nuevos conocimientos. En esta situación se encuentra el 55.88% de los estudiantes mexicanos a los que se les hizo esta pregunta, al no lograr responder correctamente. Por otra parte, el 44.12% de los estudiantes mexicanos pudo responder correctamente, aunque sólo el 18.68% la contestó totalmente bien y el 25.44% la contestó parcialmente bien.

Los estudiantes mexicanos no demostraron tener los conocimientos científicos básicos necesarios para reconocer el origen de los óxidos de nitrógeno y azufre, ni siquiera fueron capaces de establecer relaciones simples de causa-efecto, por ejemplo entre la contaminación (en general) y la fuente de los óxidos.

Ni los estudiantes mexicanos ni los poblanos tienen potencial para realizar actividades de alta complejidad cognitiva, científicas u otras, pues sólo el 0.3 de estudiantes tanto en el país como en Puebla se colocó en los niveles 5-6.

En este sentido, las consecuencias van más allá del impacto mediático de aparecer en los últimos lugares de la prueba PISA: nuestro sistema educativo está formando una generación de estudiantes incapaces de lograr el mínimo desempeño profesional exigido por las actuales condiciones a nivel internacional, lo que sin duda repercutirá no sólo en sus vidas profesionales (de manera individual), sino también en las posibilidades de desarrollo para el país, al reducir su potencial para el desarrollo científico y tecnológico.

Puebla, sin mejoras en aprovechamiento escolar desde el 2003

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El estado de Puebla se ubica en los últimos lugares de aprovechamiento en matemáticas, lectura y ciencias, por lo que se encuentra junto con las entidades de Oaxaca, Guerrero, Chiapas y Tabasco como las peores entidades en desempeño escolar.

En materia de aprovechamiento, Puebla ocupó el lugar 27 en matemáticas, el 22 en lectura y el 21 en ciencias.

Por debajo de Puebla en aprovechamiento de matemáticas se encuentra Oaxaca, Guerrero, Chiapas y Tabasco que se situaron en los lugares 28, 29, 30 y 31, respectivamente.

Sobre el punto anterior, el estado de Puebla prácticamente mantuvo su nivel puntuación (387) logrado en el 2003, por lo que en tres años no registró ninguna mejora.

Los anteriores resultados se obtuvieron del Programa Internacional para la Evaluación de los Estudiantes (PISA) 2006 que realizó la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Las evaluaciones de PISA revelan que el Distrito Federal, Nuevo León, Aguascalientes, Querétaro, Coahulia, Sonora, Chihuahua y Jalisco son las entidades del país mejor evaluadas al ocupar las primeras posiciones.

En la evaluación sobre ciencias el Distrito Federal ocupó el primer sitio y el segundo en lectura. Nuevo León obtuvo el primer lugar en lectura y el cuarto en ciencias.

Los peores estados de México que resultaron evaluados fueron Guerrero Chiapas y Oaxaca, los cuales permanecen en ese orden en los últimos lugares de la prueba PISA en lo que se refiere a ciencias y lectura.

Otro dato señala que si bien los alumnos del Estado de México (Edomex) se ubican por arriba de la media nacional en las áreas de ciencia, lectura y matemáticas, éstos salen reprobados.

Por ejemplo, en ciencias la media nacional es de 410 puntos, mientras la del Edomex es de 418, pero entre Finlandia, el país mejor evaluado con 563 puntos en esta área, y México hay una diferencia de 153 puntos.

La prueba PISA se hace para comparar conocimientos y rendimiento escolar de alumnos de 15 años. En el ejercicio del año pasado participaron 57 países, es decir, 16 más de los que fueron evaluados en el 2003.

Los países que sacaron lo más altos puntajes fueron Finlandia, Canadá, Japón, Australia y Corea. Ahí no sólo se destacó el alto rendimiento de los alumnos, sino también la política educativa que ofrece un acceso equitativo a las oportunidades de aprendizaje.

De ese total de naciones que formaron parte de la prueba PISA, México ocupó el lugar 49 en ciencias, el 48 en matemáticas y el 43 en lectura y su puntaje general como país fue de 410 puntos.

Asimismo, el examen indica que en materia de educación, México ocupa el último lugar de los 30 países que conforman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.

En ninguna materia de las evaluadas se superó el nivel 2, de los 8 niveles que conforman la prueba de PISA.

Los datos revelados indican que el 50% de los jóvenes tienen un nivel de cero y uno en habilidades científicas, matemáticas y de lectura.

La información también confirma que México mejoró su nivel de puntuación en tres años, al pasar de 385 a 410 puntos. Donde se detectó una mejora en los indicadores, fue que las jóvenes disminuyeron la brecha de puntuación que había con los varones en lo que se refiere a las habilidades en matemáticas y de lectura.

La posición del SNTE

Ante ese panorama, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) se deslindó de la baja calificación que obtuvo México en el Programa Internacional para la Evaluación de los Estudiantes, que ubicó al país en el sitio 49 de 57 naciones participantes.

Emilio Zebadúa, director de la Fundación para la Cultura del Maestro, sostuvo, a pocos días de que fueran dados a conocer los resultados de PISA, que los responsables últimos del desempeño del sistema educativo son las autoridades federales y estatales.

“No hay una explicación favorable por parte del gobierno de por qué tenemos estos resultados en PISA, y es responsabilidad de la SEP explicar qué no se hizo en materia de política educativa en los últimos siete años, para no llegar a los niveles que PISA y la OCDE nos exigen”, explicó.

Frente a las recomendaciones que entregó a México la OCDE tras la publicación de los resultados de la prueba —que revelan que no hubo avances en los últimos 6 años para elevar la calidad de la educación—, Zebadúa reiteró que corresponde a la SEP trazar la ruta para mejorar el aprendizaje de los alumnos.

“Ligar el desempeño del maestro como trabajador, a una productividad, en este caso denominada calidad educativa, cuando sabemos que está asociada a una multiplicidad de causas, es pensar que porque le subes el 4 por ciento de salario a un maestro, tiene que elevarse la calidad educativa en 4 por ciento; en ningún modelo del mundo se ha demostrado que funciona y nadie lo propone, son ámbitos diferenciados”, expresó.

Las recomendaciones de la OCDE

En su informe Un Análisis del Sistema Escolar Mexicano a la Luz de PISA 2006, el organismo le asignó al país una serie de desafíos, cuando menos 12, para que salga del bache en materia de educación, reformando de raíz el sistema nacional.

La propuesta se planteó luego de que el mismo organismo difundió los resultados de PISA, en el que más de 50 por ciento de los alumnos mexicanos se ubicó en los niveles de logro más bajos.

La OCDE señaló que es urgente que el país trace un camino para aumentar el aprovechamiento escolar de los alumnos, estableciendo estándares claros, públicos y monitoreables sobre lo que se espera que aprendan al final de cada grado escolar en todas las asignaturas.

Otras recomendaciones son someter a concurso las plazas de maestros, directores, vacantes y de nuevo ingreso, además de revisar el balance del modelo de financiamiento educativo, en el que poco más de 90 por ciento del gasto se va al pago de salarios y personal.

En concreto, la OCDE propone desarrollar mecanismos de medición para evaluar y monitorear el logro de los estándares fijados para los alumnos, además de alinear los planes de estudio a las principales áreas de conocimiento.

También pidió garantizar que los cursos a los maestros tengan altos estándares de calidad y pertinencia, además de que estén alineados con las necesidades curriculares de los planes y programas de estudio.

Propuso producir materiales de alta calidad para apoyar el trabajo del magisterio y hacer una mayor inversión de recursos para sus programas de formación continua.

Otra tarea que propone es realizar acciones inmediatas para fortalecer el liderazgo en la escuela y en los diferentes niveles al interior del sistema educativo nacional, así como dotar a los centros escolares de autonomía y brindar apoyo a los alumnos en riesgo de fracaso escolar.

Obtiene Puebla resultados por debajo del promedio nacional en prueba Excale

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De acuerdo con los resultados de los Exámenes para la Calidad y el Logro Educativo (Excale), dados a conocer por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), entre 20 y 30% de los estudiantes de tercer grado de primaria en México se encuentran por debajo del nivel básico en todas las materias.

 

El instrumento de evaluación, aplicado por primera vez en el país en las materias de español, matemáticas, ciencias naturales, educación cívica, historia y geografía, muestra también (en el desglose por entidad federativa) que Puebla se encuentra por debajo del promedio nacional, lo que explicaría sus mediocres resultados obtenidos en materia educativa.

En matemáticas, 40% se ubicó por debajo del nivel básico y 9% en avanzado, lo que equivale a decir que aquellos alumnos no pueden trasladar el razonamiento matemático a su vida cotidiana para la resolución de problemas. Aunque en todas las evaluaciones realizadas en México, los hombres obtienen mejores calificaciones que las mujeres en esta área, en esta ocasión las diferencias fueron mínimas.

En español fueron evaluadas las habilidades de lectura, reflexión sobre la lengua y expresión escrita. En conjunto, 25 % de los estudiantes estuvieron por debajo del nivel básico, mientras que sólo 2 % en el avanzado. Es decir, mientras que aquel segmento de alumnos puede interpretar el significado de una frase o palabra en un contexto determinado, sólo una minoría es capaz de interpretar frases metafóricas. En este caso, las mujeres obtuvieron mejores calificaciones que los hombres.

Los resultados anteriores demuestran que México está muy lejos de ser un país de lectores. Para agregar algunos datos, según la encuesta nacional sobre el uso del tiempo, realizada por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) en el 2002, la televisión es la actividad favorita de las familias mexicanas: 81% le dedica un promedio de13 horas semanales (casi dos horas diarias), a esta actividad. En cambio, 29% dedican 4 horas semanales a leer y tocar instrumentos musicales (34 minutos al día).

Volviendo a los resultados de Excale, en ciencias naturales 25% no alcanzó el nivel básico y 23% estuvo en el avanzado. En esta área, prácticamente existe el mismo aprendizaje entre hombres y mujeres.

En educación cívica, 39% se ubicó por debajo del nivel básico y sólo 4% en el avanzado. En esta materia, son mejores las mujeres que los hombres.

En geografía, 43% estuvieron abajo del nivel básico y 10% en el avanzado. Las diferencias entre hombres y mujeres no fueron significativas.

Los peores resultados se encontraron en historia, donde 56% de alumnos no llegaron al nivel básico y sólo 1% alcanzó el avanzado.

La calidad de enseñanza en cada área es heterogénea: ciencias naturales, lectura y reflexión sobre la lengua fueron los rubros donde los alumnos de tercer grado obtuvieron mejor rendimiento; educación cívica y matemáticas estuvieron en situación intermedia, seguidas por expresión escrita y geografía. Los peores resultados estuvieron en historia.

Los niveles de competencia de las áreas no son equivalentes: son más exigentes en las materias de resultados inferiores, y más fáciles las de mejores cifras. Por ejemplo, se le exige saber a los niños, de entre 8 y 9 años, el papel de las organizaciones sociales y su beneficio, las semejanzas entre los niveles de gobierno, las funciones de los poderes Judicial, Legislativo y Ejecutivo; el objetivo de los partidos y las ventajas de las elecciones; la red para votar y ser votado; la Constitución Federal como el conjunto de leyes que nos rigen a todos los mexicanos, etcétera

¿Cómo exigir que los alumnos de esa edad tengan esos conocimientos cuando la Secretaría de Educación Pública, a través de la Dirección General de Evaluación de Políticas Educativas, informó que, como resultado de la aplicación la Evaluación Nacional del Logro Académico en Centros Escolares (Enlace) 2007, 12 mil 800 profesores de primaria y secundaria, presentaron problemas para acentuar, resolver quebrados y fórmulas geométricas y resolver ecuaciones (esto último en el caso de los profesores de secundaria)? Nadie puede enseñar lo que no sabe. Así que también es altamente probable que los mismos profesores desconozcan los contenidos que se les exige saber a los niños.

Resultados por entidad federativa

Para poder interpretar los resultados que se obtuvieron en Excale, por entidad federativa, hay que hacer algunos análisis adicionales. En esta ocasión se presenta la influencia que tiene la variable social, de lo que se ha llamado “capital cultural escolar (CCE)” de los estudiantes, que no es otra cosa que el nivel de preparación de los padres, si el alumno cuenta o no con computadora, si tiene a su disposición Internet, es decir, todos aquellos elementos del contexto social que le permiten tener un mejor desempeño académico: a mayor capital cultural, mayor aprendizaje de los estudiantes

Entre las entidades que están en franca ventaja en cuanto al CCE se encuentran el Distrito Federal, Nuevo León, Aguascalientes, Chihuahua, Baja California, Baja California Sur, Jalisco, Coahuila, Sonora, México.

Por el contrario, las entidades más deterioradas son Chiapas, Guerrero, Veracruz e Hidalgo. Oaxaca no fue evaluada debido a los problemas que se presentan, pero seguramente estaría en este grupo.

Dentro de este panorama, como se observará, Puebla se colocó en el nivel medio bajo de CCE, lo que explica sus mediocres resultados.

Puebla, sexto lugar nacional en contratación de profesionistas

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Un millón 995 mil 514 personas están ocupadas en el estado de Puebla, pero de ellas sólo 205 mil 538 han cursado algún grado de estudios universitarios, lo que equivale al 10.3%, del total de ocupados.

Aunque según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE, con datos actualizados al segundo trimestre de 2007), Puebla ocupa el sexto lugar en el país con mayor número de profesionistas ocupados —para efectos de esta encuesta se considera profesionistas ocupados a aquellas personas que han cursado como mínimo cuatro años de universidad—, está por debajo del promedio nacional en este rubro (13.3% del total de personas empleadas), pues el Distrito Federal y Nuevo León tienen porcentajes muy altos (27.5 y 21, respectivamente). En cambio, Hidalgo, con 9.9%, es la entidad federativa con el porcentaje más bajo de profesionistas ocupados.

Promedio de crecimiento de profesionistas ocupados

Según un estudio de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS) que analiza el ritmo del cambio en el trabajo (Panorama Anual del Observatorio Laboral Mexicano, 2006), durante los últimos cuatro años Puebla registró un crecimiento promedio, de los profesionistas ocupados, de 0.5%; es decir, de cada 100 plazas que se generan en Puebla, media es ocupada por un profesionista

El estado con mayores pérdidas de plazas fue San Luis Potosí, que presentó una variación porcentual en el crecimiento de los ocupados en los últimos cuatro años de -2.8%, lo que equivale a decir que lejos de crearse nuevas plazas, se cerraron. En contraste, el estado con el mayor incremento promedio de profesionistas ocupados fue Coahuila (6.2%); es decir, de 100 plazas que se generaron en ese estado, seis fueron ocupadas por profesionistas, mientras que la media de crecimiento se ubicó en 2.68 %, en el país.

 

 Relación entre ocupación y estudios realizados

A nivel nacional, según la ENOE, el número total de profesionistas ocupados es de 5.4 millones de personas, lo que representa el 13.9% del total de ocupados.

Las carreras con mayor número de profesionistas ocupados son: Administración (643 mil 100 ocupados; 12 de cada 100 profesionistas), Contaduría y Finanzas (638 mil 800 ocupados; 11 de cada 100) y Derecho (492 mil 700 ocupados; 9 de cada 100).

Las carreras con menos profesionistas ocupados son: Ciencias del Mar (mil 800; 0.03 de cada 100), Forestales (2 mil 100; 0.04 de cada 100) e Ingeniería Pesquera (2 mil 400; 0.05 de cada 100).

En Puebla se observan tendencias muy similares, al ser las carreras de Derecho (21 mil 400 ocupados), Contaduría (19 mil 100) y Administración (17 mil 300), las que tienen el mayor número de profesionistas empleados.

La ENOE muestra que, a nivel nacional, las carreras con el mayor porcentaje de profesionistas que realizan trabajos diferentes a los de su formación profesional son: Ingeniería de Transportes, Aeronáutica, Naval, Pilotos Aviadores y Navales (6 de cada 10), Turismo (6 de cada 10) y Archivonomía y Biblioteconomía (5 de cada 10), Económico Administrativas (4 de cada 10), Ciencias Biológicas (4 de cada 10) y en las Ingenierías (3 de cada 10).

En contraste, en las áreas de Educación, Ciencias de la Salud, Artes, Ciencias Físico-Matemáticas, Arquitectura, Urbanismo y Diseño y Humanidades la proporción de quienes sí trabajan en su área es de 7 de cada 10.

Las carreras que mostraron una mayor relación entre los estudios realizados y la ocupación desempeñada son: Música y Danza, Formación Docente en Educación Preescolar y Primaria y Medicina, Terapia y Optometría, con una proporción de 9 por cada 10 profesionistas.

En Puebla, las carreras con el mayor porcentaje de profesionistas que realizan trabajos diferentes a los de su formación profesional son: Contaduría (5 de cada 10), Derecho (5 de cada 10) e Ingenierías (4 de cada 10). En contraste, Medicina y Educación tienen una proporción de 8 por cada 10.