¿De parte de quién?

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El asesinato del ex rector de la BUAP, Óscar Samuel Malpica Uribe, ocurrido anoche a las puertas de su domicilio en la colonia San Manuel, a unos cuantos días del proceso electoral más competido de los últimos años, enrarece el clima político de la entidad, ya de por sí bastante polarizado.

Si el crimen tiene motivaciones políticas, los autores intelectuales del mismo escogieron a un personaje que apunta hacia muchas direcciones y culpables.

El más obvio es el candidato de la alianza 5 de Mayo a la presidencia municipal de Puebla, Enrique Agüera Ibáñez, quien hace tres semanas fue el blanco de las críticas y ataques del defenestrado rector de la BUAP en el sexenio piñaolayista, en una conferencia de prensa que ofreció en el hotel Aristos del centro de la ciudad.

Corte-interior

Samuel Malpica cuestionó que Enrique Agüera prometa combatir la corrupción cuando es él quien encabeza una red de corrupción al interior de la máxima casa de estudios de la entidad.

Otro actor que también tendrá que pagar las consecuencias de este asesinato –y no porque sea responsable de su muerte– es el gobierno del estado, ya que no faltará quien aprovechando la coyuntura electoral, los vínculos del acribillado con ciertas organizaciones radicales de izquierda y el distanciamiento del gobernador Rafael Moreno Valle con algunos de estos grupos, quiera sacar raja política y hacer Malpica Uribe una especie de mártir social.

La muerte del también ex candidato a la alcaldía de la capital del estado por la coalición de izquierda Por el Bien de Puebla en 2007 afectará sin duda la tranquilidad electoral, por la inevitable percepción de inseguridad e incertidumbre que este tipo de homicidios generan en la opinión pública.

Esta percepción de inseguridad, que el PRI local ha venido capitalizando electoralmente, puede provocar sentimientos de miedo o pánico en algunos votantes que el día de las elecciones podrían tomar la decisión de quedarse en sus casas ante el temor de que en las casillas pudieran registrarse algunos enfrentamientos o hechos de violencia como resultado de la cerrada competencia que libran José Antonio Gali, de la coalción Puebla Unida, y Enrique Agüera de la alianza 5 de Mayo.

¿A quién perjudica el hecho de que la gente no salga a votar? ¿Al que va arriba en las encuestas o al que va abajo? ¿Quién puede operar mejor en una jornada electoral con baja participación de votantes?

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Malpica_Perez

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