Circo, maroma y grilla

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A los pueblos del norte de Veracruz los circos llegan cada año bisiesto, y desde que se instalan en el campo de fútbol, y despliegan la carpa, la vida de la comunidad gira entorno suyo.

Mi primer recuerdo de un circo es de principios de los noventas. De la mano de mi abuelo llegué hasta una recién instala carpa –olor a pasto pisado y hule desdoblado- para contemplar por primera vez el espectáculo circense.

Ahí estaba el payaso que se caía cuando otro le quitaba la silla, los que fingen darse cachetadas, los que se corretean por toda la pista sin alcanzarse, los que silban al oído del otro, y los que hacen como que se espantan.

El ilusionista o el mago arrancó la mayor cantidad de  muestras de asombro: “¡ooohhh!”, “¡woooo!”, con actos que para los mayores ya eran un viejo truco: los metros y metros de pañuelos de colores sacados del sombrero y  las flores que sale del paraguas.

El orgulloso  domador de fieras se hizo presente a mitad de la función. De traje elegante, en colores dorados y rojos, tenía la camisa pretensiosamente desabotona hasta la mitad del pecho. Él era la figura del orden.

Durante el acto, le gustaba observar como se hacía el silencio entre el público, cuando hacía la pinta de que era su látigo  – y no la desnutrición y los sedantes- lo que mantenía sometido a la fiera.

Con los años, vinieron más circos al pueblo, cada uno con sus propios espectáculos: trapecistas, fenómenos, contorsionistas, siameses, hombres-bala,  malabaristas, etc., etc. Todos prisioneros dentro de una carpa sin la cual no existían.

Hace tiempo que no voy al circo, me dije hace poco, e inéditamente me cuestioné: ¿Pero que estoy diciendo? ¿No es la política veracruzana, en cierto modo, un circo? Más sórdido, tenebroso, perverso, ridículo, pero un circo al fin.

En este diálogo que hoy iniciamos, tú y yo, lector, por qué no me ayudas a encontrar la respuesta. Tratemos de identificar a los payasos, los ilusionistas, los trapecistas, a todos esos caprichosos personajes que cohabitan esta carpa con vista al mar.